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El evento celebrado el pasado lunes en el Palacio Euskalduna, que cumplió su edición número 28, terminó con un gratísimo sabor de boca y la foto de familia de todos los galardonados, con Josu Loroño como maestro de ceremonias. Reportaje fotográfico Roberto Zarrabeitia y Zigor Alkorta |
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Un encuentro que bate marcas
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Los 23 premiados en la 28ª edición de la Gala DEIA al Deporte vasco, que resultó un completo éxito, dejan alto el pabellón y prometen esfuerzo para sembrar nuevas gestas
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Igor Santamaría Bilbao
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LOS RÉCORDS, además del afán de superación, suponen buena parte de la esencia del deporte. De ello da fe la pléyade de deportistas euskaldunes que se vacían para dejar su huella y enarbolar los colores de la tierra a la que representan. La Gala DEIA al Deporte vasco, que este pasado lunes celebró su edición 28ª -la decana en nuestro entorno-, también sigue batiendo marcas. Los 23 premiados, fruto de un arduo proceso de selección, protagonizaron el dinámico acto que se desarrolló en el nutrido auditorio del Palacio Euskalduna, recibiendo el merecido tributo por parte de este periódico y la calurosa acogida de sus seguidores, a quienes en 2005 dejaron «con la boca abierta con sus hazañas». Expresión esta última que, como agradecimiento, dirigió a los deportistas Iñaki González, director de DEIA: «Sois un motivo de satisfacción en los momentos dulces y en los amargos. Los que vemos vuestras gestas a través del televisor, en un campo o una cancha nos alimentamos de vuestro espíritu».
Un reto, bajar de los 59 minutos de duración, marcó el evento, conducido por Josu Loroño como maestro de ceremonias y que arrancó con la divina juventud sobre el escenario. El Premio Proyección galardonó a dos parejas campeonas mundiales en la incipiente práctica del pádel: el bilbaino Andoni Bardasco -con muletas por gajes del oficio- y el gasteiztarra Iñigo Alegría; y las hermanas Cristina y Patricia Basarrate. El clímax subió de grados con el reconocimiento al Momento Deportivo de Josune Bereziartu, por igualar los récords masculino y femenino de escalada; y ganó en emotividad con Aitor Oroza, Premio Superación, ejemplo claro del valor de la constancia con sus dos medallas de plata en el Europeo de Holanda y el espíritu con que afronta su ámbito privado, demostrándolo con su talante «vacilón».
Aimar Olaizola, campeón del Manomanista y del Cuatro y Medio, designado Mejor Pelotari del año, excusó su ausencia mediante el gerente de Asegarce, Iñigo Salbidea. La de Joane Somarriba (Premio Trayectoria), producto de su embarazo, permitió disfrutar de su marido Ramontxu González Arrieta, ducho en la materia de recoger placas; mientras que la baja de Edurne Pasaban, la mujer viva con más "ochomiles", derivó de un cariz más triste , la pérdida de un familiar. La montañera de Tolosa y Xabi Alonso, campeón de la Champions con el Liverpool, se hicieron acreedores a los títulos de Mejores Deportistas del curso pasado. Perico, el aita del "red", rememoró los tiempos en que él fue portada.
Sobre ruedas se llevaron su premio Fran "Guti" (Mejor Ciclista Aficionado), ganador del Trofeo Euskaldun DEIA y la Copa estatal en categoría élite; así como el Mejor Ciclista Profesional, Iñigo Landaluze, por su lección de inteligencia en la Dauphiné y respecto al futuro: «La meta está en mantener el patrocinio de Euskaltel». Imanol Armentia, el presidente del GSI Bilbo, Equipo Revelación por su ascenso a División de Honor, prometió «la salvación»; a la vez que Hondarribia, Mejor Trainera (representada por Josemi Elduaien, Joseba Amunarriz y Mikel Orbañanos, presidente, patrón y técnico, respectivamente), se propuso reinar de nuevo en La Concha. Fermín Palomar y Lorena Sánchez, rector y jugadora del Athletic femenino, Mejor Equipo vasco de 2005 al lograr por tercera vez consecutiva la Superliga, apostaron por la Copa y pasaron el testigo a los magos del balón. Fernando Lamikiz, «optimista» tras el angustioso derbi, recogió los entorchados de Pablo Orbaiz (Jugador Más Seguro) y Fran Yeste (Último Pase); Andoni Iraola, de grata resaca, sí pasó a por el suyo (Trofeo a la Regularidad). El ex txuri-urdin Karpin, doblemente premiado; los babazorros Téllez y De Lucas (personificados en Ainara Knörr, directora de Administración del Alavés); Kike Mateo y el ex portero del Eibar -ahora "periquito"- Iraizoz completaron la terna de galardonados. Objetivo cumplido: 54 minutos y un día menos para la siguiente entrega. |
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