 |
|
|
 |
Juanjo Mena dirige a los músicos de la Sinfónica de Bilbao durante uno de los recientes conciertos. Archivo |
|
| MÁS INFORMACIÓN |
 |
|
|
 |
|
|
«He llevado la música de Arriaga a América y ahora la haré sonar en Noruega e Italia», dice Juanjo Mena
|
|
Dirige a la Sinfónica de Bilbao el sábado en el concierto homenaje al «genio olvidado»
|
 |
|
Maite Redondo Bilbao
|
 |
Las composiciones del bilbaino Juan Crisóstomo Arriaga protagonizan la temporada de la Sinfónica de Bilbao, pero muy especialmente el concierto homenaje que la BOS ofrecerá este sábado en el teatro Arriaga de Bilbao. Bajo la batuta de Juan José Mena, las notas de la orquesta sonarán para homenajear a este «genio olvidado» del que se cumplen el viernes 200 años de su nacimiento en la calle Somera de Bilbao. «Es una gran alegría celebrarlo porque la BOS ha tocado y ha cuidado durante muchos años la música de Juan Crisóstomo Arriaga. Celebrar su bicentenario es un motivo de orgullo para nosotros, que a lo largo de toda la temporada hemos programado varios conciertos no sólo en Euskadi, sino también en Salamanca (7 de abril), en el Auditorio nacional (8 de abril) y en Santander, el día 23. En agosto es posible que estemos en la clausura del festival de Mérida. Además, a nivel personal, he llevado la música de Arriaga a América y la haré sonar en Noruega e Italia».
Para el concierto del sábado en el Arriaga se ha elegido un programa muy especial. «A la hora de celebrar este concierto, nos dimos cuenta de que se iba a hacer prácticamente toda la obra de Arriaga a lo largo de año: en temporada, en conciertos extraordinarios... Intentamos buscar algo particular, creímos que la obra cumbre de Arriaga es su sinfonía, que es la base del programa. La obertura de ‘‘Los esclavos felices’’, de las obras más conocidas pensamos que también tenía que estar. Pero, también hemos querido hace un guiño al Año Mozart y hemos introducido el Concierto para violín y orquesta nº 5 en La mayor, K. 219 con Aitzol Iturriagagoitia. Es una buena manera de recibir el Año Arriaga».
«Un halo de misterio»
Y como si también la cronología quisiera colaborar a unir sus nombres, el 27 de enero se celebra el 200 aniversario del nacimiento de Arriaga y el 250 del de Mozart. «Ambos tenían mucha relación. En muchos casos, Arriaga se ha beneficiado de la coincidencia del nacimiento y del día. Pero, hay otras cosas que le han afectado, en una valoración un tanto mística o demasiado especial, que ha hecho que se haya hablado mucho de lo no musical y esto ha afectado a la musical. A Arriaga le ha rodeado una especie de nebulosa mística, que ha provocado que haya tenido un tratamiento más mediático que musical. No hay tantos elementos que se conozcan verazmente. No se conocían bien sus materiales, no hay claridad. En ese sentido, lo más importante en los últimos años es que ha habido especialistas que se han interesado mucho por su música y han realizado un trabajo muy interesante. Las primeras ediciones se hicieron aquí, las de la Diputación, que son las que más han funcionado en todo el mundo. Pero, lo mejor que se puede hacer este año es una buena y completa edición de Arriaga, que pueda sacar a la luz lo que él escribió realmente, y que se desprenda ese halo de misterio que no ayuda a que su música sea tratada con el respeto que merece. Una edición y una buena grabación que permita conocerlo mejor en el mundo».
«¿Si hubiera vivido más Arriaga? Su muerte tan temprana nos privó de saber lo que podía dar una persona que hasta ese momento llevaba una trayectoria impecable. Estaba en un momento muy interesante, tenía las ideas, los criterios, tenía intención, genialidad... las bases de lo que podía haber sido un gran compositor. Lo que pudiera haber dado de sí Arriaga, sin duda, es un misterio para todos, pero las bases prometían una figura genial y referencial en la música», concluye Mena. |
|