La presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo (FVT), Maite Pagazaurtundua, cree que se evitaría «muchísima tensión» si las víctimas supieran «con claridad» cuáles son «los límites» que maneja el Gobierno «en esos posibles contactos con los que intenta alcanzar el fin del terrorismo y la violencia». En una entrevista a Efe, Pagazaurtundua, también edil socialista de Urnieta, aseguró que el respeto al Gobierno es «compatible» con la exigencia de «transparencia» acerca del «modelo que éste tiene predeterminado» para el fin de ETA, lo que a su vez considera que puede compaginarse con aceptar «la prudencia de los movimientos» que el Ejecutivo haga en su intento de lograr la paz.
Dijo que ese modelo debe presuponer «la asunción de responsabilidades personales y políticas por parte de Batasuna y ETA sobre los horrores cometidos» para que no se dé una situación en la que «los vencedores sean los terroristas». «Hay tres o cuatro puntos que conociéndolos suficientemente quitarían mucha susceptibilidad, hipersensibilidad, inquietud e incertidumbre, y evitarían muchos rumores interesados», destacó la responsable de la FVT, hermana de Joseba Pagazaurtundua, el jefe de la Policía Local de Andoain al que ETA asesinó en 2003.
Afirmó que ignora «por completo» por qué no se ha hablado «suficientemente de este asunto», de la misma manera que no comprende «algunos de los calificativos» que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, utilizó al hablar de la Ley de Partidos (dijo que era una norma muy restrictiva) con motivo del congreso de Batasuna, que finalmente fue prohibido. No obstante, resaltó que «lo relevante es que Batasuna intentó lanzar un órdago a todo el Estado de Derecho y a toda la sociedad española y no consiguió su propósito».
Las aseveraciones del portavoz de la formación ilegalizada, Arnaldo Otegi, sobre los avances dados hacia el fin del conflicto vasco forman parte, en su opinión, de «una especie de enredo premeditado», en el que «ellos, que son los que han vulnerado las leyes y el respeto a la vida, lanzan sus propias responsabilidades a los demás». «No sé si en este momento han conseguido enredar a un sector de la izquierda española o no. No tengo datos», señaló Pagazaurtundua, quien reconoció su alejamiento de las posiciones oficiales del PSE-EE, partido que en ningún momento se ha planteado abandonar tras una militancia de «más de media vida», ni nadie públicamente se ha «atrevido» a decirle «algo así», porque «se cae por su propio peso».
Desde su punto de vista, no existe ningún signo que permita afirmar que el mundo de Batasuna «haya variado sustancialmente sus pretensiones» y advirtió que es precisó «desligar» a ETA del problema político vasco si se desea una «sociedad sana» en un futuro próximo. «El ‘quid’ no es que la sociedad vasca pueda decidir su futuro, sino que ETA abandone el terrorismo y, cuando la sociedad vaya tomando oxígeno, vaya acostumbrándose a no sentir miedo para expresar ciertas opiniones políticas, entonces iremos dirimiendo lo referido a nuestro ordenamiento jurídico-político», dijo.
Pagazaurtundua insistió en que las víctimas de ETA no necesitan «esculturas», sino que el mundo de Batasuna «termine por interiorizar su responsabilidad». «Esa es la clave, porque si esto no se hace se falseará la memoria y se desacreditará a quienes osen reclamar verdad y justicia. No podemos aceptar una ley de punto final porque no la aceptaríamos para Chile o Argentina, y porque además las víctimas no nos hemos vengado, hemos esperado justicia con mucha paciencia». |