«Ser un agente activo y permanente para conseguir la paz y la normalización política en nuestro país». Es el principal objetivo del Consejo Político del Gobierno vasco para el que ya hay una fecha concreta. Será el próximo el 1 de febrero, cuando el lehendakari dé por constituido este órgano, tal y como informó ayer la portavoz del Ejecutivo, Miren Azkarate.
De esta forma, se cumple el compromiso dado a conocer por Juan José Ibarretxe en su discurso de investidura, cuando aseguró que, en el plazo de seis meses, presentaría este instrumento de búsqueda de un escenario de «normalización política, paz y reconciliación».
Recién agotado el plazo, el denominado Consejo Político para la Normalización -presidido por el propio Ibarretxe, junto a los consejeros de Eusko Alkartasuna y Ezker Batua, Joseba Azkarraga y Javier Madrazo, respectivamente- echará a andar de manera oficial el próximo miércoles, en el «momento oportuno» a juicio del Gobierno de Gasteiz.
No obstante, la portavoz recalcó que el trabajo comenzó meses atrás, en referencia a las conversaciones entre Ibarretxe y los diferentes agentes políticos. «El propio lehendakari ha mantenido contactos con todas las formaciones políticas, ha estado trabajando constantemente para un escenario que favorezca la pacificación y traiga la normalización política», recordó en este sentido.
Se trata, pues, de un «nuevo impulso» al proceso, «de avanzar todavía más si cabe en la labor que se viene realizando para que un proceso de paz y normalización sea viable cuanto antes», según las palabras de Miren Azkarate.
Plan por la paz y la reconciliación
Es más, la primera labor que se autoimpondrá el incipiente Consejo Político será la aprobación del Plan Integral a favor de la Paz y la Reconciliación. El documento -que estará listo en el plazo de un mes, según las últimas previsiones del Gobierno vasco- pretende englobar todas las actuaciones a desarrollar por el Ejecutivo en el ámbito de los derechos humanos.
Concretamente, se propone actuar en la promoción de la cultura de la paz y los valores democráticos, sin dejar de lado tanto la solidaridad con las víctimas del terrorismo, como la reparación a las víctimas del franquismo. Asimismo, trabajará por el respeto y la recuperación de los derechos y libertades civiles y de participación política, una función que cobra especial protagonismo tras la renovada ilegalización de Batasuna.
Este plan diseñará acciones en el camino de la prevención de la tortura y la defensa de los derechos humanos de las personas detenidas. Además, pondrá en marcha el denominado Observatorio Internacional de Derechos Humanos y Libertades, «como embrión de un organismo que será aprobado después por el Parlamento», tal y como prometió en su investidura el lehendakari.
No obstante, los pormenores tanto del citado plan, como del resto de objetivos del Consejo Político, serán dados a conocer por Juan José Ibarretxe el próximo 1 de febrero, en la presentación del órgano político. Una fecha que coincide con el primer aniversario del portazo dado por Madrid al Estatuto Político Vasco, aprobado por la Cámara de Gasteiz. |