Diez condenados a cadena perpetua de la prisión de Clairvaux (este de Francia) han solicitado públicamente que se les aplique la pena capital para evitar la que padecen actualmente, que consideran «una muerte a fuego lento», según una carta que habrían enviado diversos medios de comunicación y de la que el diario "France soir" publicó ayer fragmentos.
Por lo que se ha conocido del texto, los diez condenados a cadena perpetua aseguran que están en una situación de «emparedados vivos a perpetuidad en la prisión más segura de Francia» y reclaman que se les aplique la pena de muerte, de modo que «acabemos de una vez por todas antes de reventar a fuego lento, sin esperanza alguna en el mañana tras años de absoluta miseria».
«¿De qué sirven esas penas que nos han infligido si no tenemos la esperanza de recobrar la libertad?», se preguntan los diez prisioneros, condenados por graves delitos.
«Una manipulación»
Sin embargo, según el ministerio de Justicia dicha carta no es sino una falsificación que no responde al deseo real de los condenados. El ministro francés de Justicia, Pascal Clément, afirmó ayer públicamente que esa carta es «una manipulación. Uno de los detenidos en esa prisión les ha hecho decir eso».
Clément no dijo una palabra sobre el presunto autor de esa manipulación, sobre el que no dio ninguna pista, pero en la misma cárcel de Clairvaux se encuentra el terrorista venezolano "Carlos", condenado a cadena perpetua y que en varias ocasiones ha solicitado el amparo de los tribunales para ver mejorada su situación.
El titular de Justicia al mismo tiempo salió al paso de las críticas a la prisión de Clairvaux, de alta seguridad, y ha apuntado que cumple con los requisitos para ser considerada «humana», ya que permite actividades como trabajo y deporte y el contacto entre los internos. |