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El auxiliar Vicente Egido Rozas muestra al colegiado Megía Dávila el lugar donde recibió el impacto. Afp |
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Competición decide que siga el partido de Mestalla
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Indulta al Valencia, que jugará lo que resta de partido ante el Depor a puerta cerrada
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Pako Ruiz Bilbao
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«Hay que pedir una mayor contundencia desde el punto de vista federativo» Rafael Blanco Dtor. general de Deportes
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Como pilatos. El Comité de Competición de la Federación Española de Fútbol, reunido ayer de urgencia, se lavó las manos en el escandaloso desenlace del encuentro de Copa entre el Valencia y el Deportivo, disputado la noche del miércoles y suspendido a los 44 minutos de juego tras la agresión a un juez de línea, al tomar la decisión más esperada y a la vez indulgente: decretar la reanudación del partido a partir de ese minuto, con el 1-0 a favor del conjunto ché, y a puerta cerrada.
España no está al nivel de Europa, por lo menos a la hora de castigar actos vandálicos como el de Mestalla. Si el partido hubiera correspondido a una competición europea, otro gallo habría cantado. La UEFA tiene otra vara de medir estas acciones, mucho más dura y ejemplar. Hace dos temporadas lo demostró en un caso similar, cuando el árbitro sueco Anders Frisk fue agredido en el descanso del partido de Champions, el 15 de setiembre de 2004, entre la Roma y el Dinamo de Kiev. La UEFA dio por perdido el partido a la Roma por 0-3 y obligó al club italiano a jugar sus dos siguientes encuentros a puerta cerrada.
Cuando una moneda lanzada desde la grada alcanzó al auxiliar Vicente Egido Rozas y le provocó una brecha sobre su ceja derecha, el colegiado Megía Dávila no dudó en ejercer la potestad que le da el reglamento y decretó la suspensión del encuentro a pesar de las presiones por parte del club valencianista para que el choque -que ya llegaba precedido por un ambiente enrarecido por el polémico partido de ida en Riazor- continuara su desarrollo. Competición también tenía la potestad ayer, según establece el artículo 386 del Reglamento de la Federación, de dar por ganado el partido al Deportivo.
No lo hizo. Permitió que la eliminatoria de cuartos de Copa, igualada por el 1-0 a favor del Depor en la ida, siga su curso. «La facultad para decidir que el partido se da por terminado o no corresponde a la Federación y ésta ha delegado en el Comité, quien acuerda que el partido se reanudará en el minuto 44 a puerta cerrada en Mestalla», declaró Alfredo Flórez, presidente del Comité de Competición.
Eso sí, dejó la puerta abierta a una posible sanción al Valencia, al adoptar la resolución sin perjuicio de las consecuencias disciplinarias que se deriven de los hechos acontecidos, que podrían estudiarse el próximo martes en la reunión semanal de dicho Comité. Ahora, son los clubes implicados, el Valencia y el Deportivo, los tienen que fijar hoy mismo la fecha para que termine el encuentro.
Las reacciones no se hicieron esperar. El entorno del Valencia la consideró ecuánime y del lado deportivista, se calificó como injusta. Rafael Blanco, director general de Deportes del CSD, fue crítico y pidió «mayor contundencia desde el punto de vista federativo. No hay que bajar la guardia, porque todos queremos tolerancia cero». |
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