Los primeros ministros de Irlanda y el Reino Unido, Bertie Ahern y Tony Blair, respectivamente, instaron ayer a los partidos del Ulster a aprovechar el fin de la lucha armada del IRA para avanzar hacia la restauración de la autonomía de la provincia.
Ambos dirigentes efectuaron ese llamamiento después de reunirse en Dublín para analizar el proceso de paz e impulsar la ronda de conversaciones programadas por Londres y Dublín para el próximo 6 de enero en Belfast.
«Creo -dijo Blair- que la gente en Irlanda del Norte reconoce la importancia y significado de la declaración del IRA del pasado 28 de julio», fecha en la que anunció el fin de su «lucha armada», un acto confirmado después por la Comisión Independiente de Desarme al certificar la destrucción de sus arsenales.
Las próximas negociaciones son vistas como el punto de partida para un año de intensos encuentros, que debería culminar, según los primeros ministros, en la firma de un pacto de gobernabilidad entre el mayoritario Partido Democrático Unionista (DUP) del reverendo Ian Paisley y la segunda formación del Ulster, el Sinn Fein, considerado el brazo político del IRA.
Tanto Blair como Ahern consideraron que en ese contexto, con la posibilidad, al menos, de contemplar la formación en los próximos meses de un Ejecutivo norirlandés, se podrían resolver los asuntos pendientes recogidos en el acuerdo del Viernes Santo (1998).
No obstante, el ‘‘premier’’ británico indicó que las formaciones norirlandesas deben acudir a las conversaciones de Belfast con algunos conceptos claros.
«Lo primero , es que sabemos que, después de muchos años de proceso de paz, el estado de parálisis o bloqueo no es bueno, independientemente de que la situación parezca plácida. Bajo esa superficie hay una corriente de inestabilidad que no permite avanzar», señaló Blair.
Por esa razón, arguyó, los partidos deben reflexionar sobre los «progresos efectuados» durante los últimos meses y «llegar a una situación en la que todas las dificultades, que son todavía muchas e importantes, se puedan abordar dentro de un marco de instituciones restauradas».
«Esa es nuestra misión. Este año es un año decisivo», añadió Blair en torno a la devolución de la autonomía, que permanece suspendida desde octubre de 2002 por un falso caso de espionaje del IRA en las oficinas del castillo de Stormont. |