El ‘‘No’’ por ETAPAS de ERC al proyecto de reforma del Estatut pactado entre Zapatero y Mas tuvo ayer su enésima aunque no definitiva entrega con la reunión de su ejecutiva ‘‘ampliada’’, que contó con la asistencia de los principales cargos institucionales. En ella se ratificaron los cuatro puntos ya adelantados por Carod y Puigcercós: los republicanos rechazan el texto del Estatut surgido del pacto PSOE-CiU, dan por «fracasado» el proyecto de la España plural, ya no se sienten obligados a garantizar la estabilidad del Gobierno español y continuarán en el Ejecutivo catalán.
El presidente de ERC, Josep Lluís Carod-Rovira, reiteró el ‘‘no’’ al acuerdo entre Zapatero y Mas, aunque su partido no se retira de la negociación. «No nos damos por vencidos -subrayó-, lo seguiremos intentando y no queremos tirar la toalla porque la toalla es nuestra», si bien reconoció que «el margen que nos queda es muy pequeño». «Ni el Gobierno ni nosotros cerramos ayer todas las puertas, algunas se mantienen abiertas, pero esto no puede durar eternamente», precisó antes de recalcar que «el Estatut tenía sentido si se cambiaba el sistema de financiación, porque se hubiese abierto otra etapa» y, en cambio, «deja de tenerlo si no lo hay».
La ejecutiva aseguró que «no seremos cómplices» de un pacto que supone «un cheque en blanco» a Zapatero, «que tendrá que pagar Cataluña aunque sólo lo firme una parte». Para ERC, la fórmula de financiación pactada «no representa un nuevo modelo, sino una continuidad del actual» y «no supone una garantía de que el déficit fiscal que acumula Cataluña pueda frenarse de forma drástica, ni que pueda corregir las situaciones de desigualdad en su territorio».
«Creo -dijo- que en Cataluña hay mucha gente decepcionada, porque en seis horas de reunión se ha hundido un gran sueño colectivo», y aseguró que «CiU siempre ha actuado de la misma forma: lo hizo así en el referéndum del Tratado de la UE e históricamente en Cataluña la derecha siempre ha hecho lo mismo». En su opinión, «Cataluña hizo mal la transición del año 1979», al aceptar un Estatut con importantes limitaciones y por debajo de sus posibilidades, «y nosotros no estamos dispuestos a volver a cometer el mismo error ahora». En cualquier caso, el voto de ERC se decidirá antes del 6 de febrero, cuando se constituya la Comisión Constitucional. «La agonía del Estatut se firmó el sábado por la noche, eso tiene unos responsables y la historia nos juzgará a todos», sentenció Carod.
Pese a todo, ERC se mantendrá en el Gobierno catalán como «garantía de estabilidad» y de la ejecución de «políticas nacionales y sociales» y Carod negó cualquier amenaza de los socios del tripartito y en especial del PSC hacia ERC para que acepte el Estatut. «Nos comprometimos a impulsar unas políticas y vamos a seguir haciéndolo», sobre todo «para que éstas sean una realidad» y para que «quienes han hundido el Estatut no consigan también hundir el Gobierno». |