Las ventas de cava en el mercado estatal cayeron un 6,6% en 2005 debido al boicot contra los productos catalanes, frente al aumento del 6,3% de las exportaciones de vinos espumosos, según los datos facilitados ayer por el Consejo Regulador del Cava.
«El boicot ha distorsionado muy gravemente el mercado interior», aseguró el presidente del Consejo, Gustavo García Guillamet, quien añadió que desde el sector «tenemos la confianza de que la situación se normalizará» en el futuro.
Los productores del Estado español vendieron el año pasado 222,4 millones de botellas de cava, de las que 93,5 millones, el 42%, se destinaron al mercado interior, mientras que 128,9 millones, el 58%, fueron exportadas, sobre todo a Alemania, que se mantiene como el principal país receptor, seguido del Reino Unido y Estados Unidos. En total, la venta de botellas de cava se incrementó el año pasado un 0,46% respecto al ejercicio anterior, el aumento más reducido desde 2000, cuando las ventas cayeron el 14,66% debido al freno de las exportaciones.
El descenso de las ventas en el Estado, el mercado tradicional del cava, es el más notable desde 1993, año en que la disminución fue del 7,81%, según los datos facilitados por el Consejo Regulador, que representa a 268 empresas productoras. De los 93,5 millones de botellas de cava destinados al mercado interior, 90,8 millones salieron de las bodegas catalanas -un 7,9% menos que en 2004-, mientras que el resto, 2,6 millones de botellas, se produjeron en bodegas afincadas en otras comunidades, lo que supone un aumento del 93,12%. Sin embargo, 306.000 unidades de bodegas catalanas fueron adquiridas el año pasado por empresas vitivinícolas del resto de España. |