El impuesto municipal sobre vehículos, que fue creado en el Estado español hace 16 años y genera unos ingresos anuales de 1.760 millones de euros (unos 292.000 millones de pesetas) a las haciendas locales, recauda, en el caso de la Comunidad Autónoma Vasca, 71 millones de euros. Bilbao y Donostia se sitúan entre los ayuntamiento más caros del Estado, mientras que Iruñea entra dentro de los llamados "paraísos fiscales para los automovilistas", o sea, los automovilistas iruindarras son de los que menos pagan. En Gasteiz se abona un 26,5% menos que en la capital donostiarra, 69,39 euros frente a 54,85.
Según un estudio realizado por la asociación de defensa del conductor Automovilistas Europeos Asociados (AEA) sobre el "Impuesto Municipal sobre Vehículos 2006", las diferencias más significativas se dan en los impuestos de las motocicletas. Una de 500 centímetros cúbicos paga en Melilla 7,57 euros, cuando en Donostia este mismo vehículo paga 33,33 euros, "lo que supone un 340% más", apunta el estudio.
Entre los ayuntamientos más caros, además de Donostia y Bilbao, AEA cita en su informe los de Barcelona, Tarragona, Lleida, Córdoba y Granada. |