Cerca de 70.000 personas de once municipios vascos se encuentran en zona de riesgo en el caso de que ocurra un accidente en alguna de las diez empresas químicas que actualmente existen en la Comunidad Autónoma Vasca y que se encuentran encuadradas en la normativa europea Seveso (que regula las condiciones de seguridad que deben seguir estas instalaciones). De las once localidades, nueve son vizcainas (Muskiz, Abanto-Zierbena, Zierbena, Barakaldo, Erandio, Alonsótegi, Gueñes y Santurtzi), dos alavesas (Lantaron y Legutio) y una guipuzcoana (Hernani).
Cada una de estas plantas químicas cuenta con un plan de emergencia interior propio. En el caso de que la magnitud del accidente rebasara las propias instalaciones de la empresa, entraría en funcionamiento el plan de emergencia exterior diseñado para cada una de ellas por el Departamento de Interior, que, a través de la consejera de Interior del Gobierno Vasco, María del Yermo Urquijo, y la directora de Atención de Emergencias, Carmen Urbieta, presentó ayer en Bilbao el Plan de Comunicación para informar a los ciudadanos de estas localidades de las medidas que deben poner en práctica ante un accidente en este tipo de instalaciones.
Una sirena dará la alarma
La alerta ante un accidente químico comenzará con el sonido de una sirena -que ya se han instalado en los municipios de Muskiz, Abanto-Zierbena, Zierbena y Lantaron-, la información suministrada por la megafonía de los vehículos de la policía (Ertzaintza y local) y a través de los medios de comunicación. A partir de aquí la recomendación general es que los ciudadanos permanezcan en lugares cerrados, con ventanas y puertas cerradas y no hagan ningún desplazamiento. El folleto divulgado por el Departamento de Interior detalla las pautas a seguir en función del tipo de actividad de cada empresa. |