Organizaciones ecologistas y de consumo han trasladado a la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) unos análisis que muestran que un aditivo para piensos animales que fabrica el grupo Ercros es radiactivo y para que actúe en consecuencia si existiera riesgo derivado para la salud humana.
El producto es el fosfato bicálcico, un compuesto del que Ercros, el grupo industrial titular de Erkimia, fabrica en la factoría de Flix (Tarragona) unas 100.000 toneladas anuales, según explicaron ayer el periodista Pep Ros, el físico Pere Carbonell y representantes de organizaciones como Greenpeace, Ecologistas en Acción y la Organización de Consumidores y Usuarios de Cataluña.
Los responsables de Ercros afirmaron que la compañía cumple la legalidad y que el fosfato bicálcico no implica ningún riesgo para el consumo humano.
José Luis Martín, consejero técnico del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), explicó que no existe ninguna regulación de la radiactividad de ese compuesto, utilizado desde hace mucho tiempo en la alimentación animal aunque moderadamente debido a su elevado precio, y que «se está siguiendo en todo momento lo que las directivas comunitarias dicen al respecto». Advirtió de que «todo, desde una simple lechuga, tiene radiactividad», que los elementos regulados como «indeseados» en la alimentación animal son el flúor, el mercurio, el cadmio, el arsénico y el plomo, e indicó que lo importante sería analizar «la concentración que tiene el fosfato bicálcico en la alimentación animal y ver cuál es la transferencia de radionucleidos».
Los análisis los ha hecho el laboratorio francés Comisión de Investigación y de Información Independientes sobre Radiactividad (CRIIRAD), que ha determinado que el compuesto, elaborado a partir de la fosforita, proveniente del Sáhara occidental, contiene elementos como el uranio 238, polonio 210 o plomo 210, según los denunciantes.
La gravedad de la situación, dijo el periodista Pep Ros, responde al hecho de que estas sustancias podían entrar en la cadena alimentaria, mientras que el experto en radiofísica Pere Carbonell aseguró que los resultados de los análisis demuestran que existe «una situación crítica» con repercusiones «aún desconocidas».
«Por baja que sea la radiación -afirmó-, el riesgo siempre existe, y cuanto más materia radiactiva haya, mayor es el riesgo», subrayó Carbonell. |