La treintena de pasajeros procedentes de Franckfurt que llegaron a Palma el pasado sábado a las 21.35 horas en el vuelo DE0598 de la aerolínea alemana Cóndor no eran unos turistas corrientes, como lo demostraba su escaso equipaje. Sólo unos pocos se presentaron en la terminal de llegadas con alguna bolsa de pequeñas dimensiones, mientras que la mayoría aparecía sin maletas. El motivo era claro: junto a otros treinta turistas de Munich, únicamente estarían en Palma doce horas.
Un periodo demasiado corto para unas vacaciones, pero tiempo de sobra para una noche de juerga, una "gau pasa" en toda regla. Es la oferta ‘Saturday Night Fliegen’, lanzada por la compañía aérea del grupo Thomas Cook y dirigida, de momento, a los alemanes. Por 99 euros, la oferta incluye el billete de avión, el traslado al centro de la ciudad y la entrada a las discotecas Tito’s o Pachá, incluida una consumición.
«Es el regalo de cumpleaños para mi mujer. Pensé que, en vez de coger el coche y llevarla a una discoteca de Franckfurt, ¿por qué no coger el avión e invitarla a pasar una noche en Mallorca?», asegura Zilian, mientras su mujer sonríe y pronuncia algunas palabras en castellano para decir que no es la primera vez que visitan la isla.
Ambos y el resto de los turistas de una noche son recibidos por un guía de "V Tours", la agencia de viajes que organiza el traslado, el tercero de estas características en los últimos tres meses. Los pasajeros conforman un grupo heterogéneo, formado a partes iguales por hombres y mujeres, donde abundan los veinteañeros.
La siguiente parada es el Paseo Marítimo de Palma, donde tienen la opción de entrar gratis en Pachá o en Tito’s. «No es el típico alemán que viaja en verano a las típicas zonas turísticas, que vienen, toman el sol y se emborrachan», expone el director comercial de Tito’s, Miguel Medrano, quien destaca el poder adquisitivo «medio alto» de estos visitantes.
«Si pagan casi 100 euros para venir aquí, con viaje y entrada en la discoteca incluido, se traen bastantes más euros para pasar la noche y no ir de ‘agarrados», asegura.
En su opinión, iniciativas como ésta contribuyen a mitigar la estacionalidad turística y demuestran que «el Paseo Marítimo y, en general, Palma tienen también vida en invierno». Un argumento que comparte el responsable de Thomas Cook en la zona de Playa de Palma, Ernst Bauer.
Tras destacar que «Mallorca es un mercado que se vende fácil en Alemania», Bauer afirma que la oferta de Cóndor surgió como necesidad para aumentar la ocupación de los vuelos de la compañía entre Alemania y la isla durante temporada baja. «Hay que tener en cuenta que Cóndor tiene cuatro vuelos diarios desde Munich y Franckfurt con destino a Palma», detalla.
El agente turístico expone otra de las razones para impulsar lo que ya se denomina como ‘discoshuttle’: dar a conocer el destino turístico mallorquín. En este sentido, argumenta que hay un «mercado importante de alemanes que no han venido nunca a Mallorca, por lo que «iniciativas como ésta sirven para que se interesen por el destino». «Así, en un futuro, pueden querer venir no sólo un día, sino comprar uno de nuestros paquetes turísticos y pasar una semana, por ejemplo», dice Bauer.
En la misma línea del "discoshuttle", se enmarcan otras ofertas de Cóndor durante el invierno, como la que permite ir de compras por Palma para aprovechar las rebajas, otro ejemplo de la intensa actividad de este tipo de compañías en Son Sant Joan. El año pasado trasladaron 3.395.071 pasajeros. |