El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, envió ayer al Congreso el presupuesto para el año fiscal 2007, que prevé un gasto de 2,7 billones de dólares y refuerza las partidas de defensa y seguridad nacional. En total, Bush prevé gastar un 6,9% más en defensa en 2007, hasta 439.300 millones de dólares, cifra que no incluye el coste de las guerras en Irak y Afganistán.
La Casa Blanca anunció la semana pasada que pedirá al Congreso 120.000 millones de dólares adicionales para hacer frente a los costes bélicos en los que incurra hasta finales de este año y principios del que viene. Pese a esos incrementos, el presupuesto prevé también recortes en muchas otras partidas, como el programa público de asistencia médica para ancianos Medicare, en un esfuerzo por reducir el galopante déficit fiscal, que se teme alcance un nuevo récord este año.
La Casa Blanca anunció ayer que prevé que el déficit público aumente este año hasta 423.000 millones de dólares, debido a la guerra en Irak y los programas de ayuda para paliar los daños causados por el huracán ‘‘Katrina’’. Bush sostiene, de todos modos, que el endeudamiento público se reducirá de forma progresiva durante los próximos años, lo que, en teoría, le permitiría alcanzar su objetivo de reducir el déficit a la mitad de aquí a 2009, cuando acaba su mandato. La propuesta presupuestaria de Bush corresponde al año fiscal que comienza el próximo 1 de octubre. |