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El reverendo radical y líder de los unionistas, Ian Paisley, a su llegada a la reunión. Afp |
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Los partidos del Ulster inician las negociaciones con Londres y Dublín para restaurar la autonomía
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Predomina el pesimismo en la cita de Belfast sobre la posibilidad de lograr un pacto de gobernabilidad entre unionistas y republicanos
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Marta Martínez Londres
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El ministro británico para Irlanda del Norte, Peter Hain, y el ministro de Asuntos Exteriores irlandés, Dermont Ahern, presidieron ayer en el Castillo de Hillborough, a las afueras de Belfast, el inicio de las negociaciones con los partidos políticos norirlandeses para la restauración de la autonomía del Ulster, suspendida desde octubre de 2002 por una falsa acusación de espionaje del IRA a oficinas del Stormont, sede de la Asamblea Legislativa, en el que supuestamente estaban involucrados miembros del Sinn Féin.
Hain aseguró al término de las conversaciones en la jornada de ayer que la devolución de la autonomía es una «posibilidad real en un futuro cercano» en Irlanda del Norte. «Confío en que podremos hacer los progresos necesarios para que la asamblea funcione y para que el proceso culmine con un ejecutivo de poder compartido», aseguró Hain, quien manifestó, además, su deseo de ver esos progresos para el mes de abril.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores irlandés, Dermont Ahern, señaló que cualquier acuerdo debe ser respaldado por todos los partidos y que se debe basar en el compromiso con los Acuerdos de paz de Viernes Santo de 1998. «Obviamente escucharemos todo lo que los partidos tengan que decir» aunque «el patrón primordial de todo esto es el que se estableció en los Acuerdos de Viernes Santo», afirmó. Sin embargo, pese al optimismo de Londres y Dublín, no existen muchas expectativas de alcanzar un acuerdo ya que uno de los principales actores, el mayoritario Partido Democrático Unionista (DUP), del reverendo Ian Paisley, se niega a negociar la formación un gobierno autonómico con los republicanos del Sinn Féin hasta que el IRA cese todas sus actividades.
Por el momento, queda todavía un año de duras conversaciones. Paisley justifica su posición por los resultados del informe de la Comisión Independiente de Observación que revela que aunque el IRA ha dejado de reclutar y entrenar a nuevos miembros, continúa con sus trabajos de espionaje y con algunas acciones delictivas. Tanto el Gobierno británico como el irlandés temen que el líder unionista tome este documento como premisa para paralizar un acuerdo de gobierno con el Sinn Féin. |
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