El secretario general de SEA, José Manuel Farto, considera que «no hay la respuesta suficiente por parte de quien la tiene que dar» ante el problema de la extorsión terrorista a los empresarios vascos, extorsión que está aumentado y que alcanza cada vez más a los pequeños empresarios y sus familias.
El dirigente de los empresarios alaveses lamentó -en una entrevista radiofónica- que la extorsión sea considerada «un mal menor» y expresó su temor de que el problema «se enquiste» en un futuro. Además, aseguró que las cartas, cada vez más numerosas y dirigidas en mayor medida a la familia, «retraen» la motivación de las víctimas para hacer frente a los negocios.
Farto se mostró convencido de que la «presión» de ETA sobre el colectivo empresarial aumenta «en la misma medida en que ETA y su entorno tienen dificultades para financiarse». «Prácticamente, por lo que dicen los especialistas, su única fuente de financiación es la extorsión», insistió.
El dirigente de la patronal alavesa afirmó que la recepción de este tipo de misivas «significa miedo» y agregó que este sentimiento «retrae muchas veces la motivación para continuar al frente de los negocios empresariales y para invertir». Lamentó que «algunos» consideren que esto «es un problema menor, porque «no hay muerte, porque no hay una violencia elevada» y manifestó que «desde la perspectiva económica es muy preocupante, porque afecta a mucha gente».
Según el dirigente, las amenazas se han extendido a los empresarios pequeños y a los familiares. Eso sí, Farto añadió que los empresarios alaveses no se sienten solos y se encuentran, en cuanto a un posible proceso de paz, «tan esperanzados como el resto de la ciudadanía». |