El protocolo de la Ertzain-tza contra los malos tratos a los detenidos es positivo, pero no suficiente. Así se lo hizo saber al consejero vasco de Interior, Javier Balza, el director de Amnistía Internacional (AI) en el Estado español, Esteban Beltrán, en un encuentro en Gasteiz en el que analizaron, entre otros asuntos, la decisión de Interior de grabar los interrogatorios a los detenidos en régimen de incomunicación.
Durante dos horas repasaron, en la sede del Gobierno vasco, los temas más candentes en lo que a derechos humanos se refiere. No obstante, mereció especial atención el protocolo de la Ertzaintza, realizado ya en dos casos de incomunicación.
Es precisamente la persistencia de este régimen el que más preocupa a AI. «Mientras no se suprima el régimen de incomunicación, cualquier medida puede aliviar, pero no ataca de raíz el problema de los malos tratos», lamentó Beltrán en referencia al protocolo de la Ertzaintza.
Es la asignatura pendiente del Gobierno español, con capacidad para cambiar la legislación y suprimir la incomunicación. Un paso que aún no se ha dado, según detecta AI. Es más, Beltrán se queja de que el Ejecutivo de Zapatero «no cumple las recomendaciones del relator de la ONU y de la propia AI contra las torturas». «Puede que el discurso haya cambiado desde el Gobierno de Aznar, pero no se han puesto en marcha las recomendaciones», puntualiza, al tiempo que recuerda que aún es posible mantener a un detenido incomunicado durante trece días.
También la organización da un tirón de orejas al poder judicial. La falta de reparación de las víctimas es grave no sólo por su «demora» (la condena tarda de doce a quince años), sino también por su «escaso montante» (la media es de 600 a 2.000 euros).
Como nota positiva, destaca la inexistencia de indultos en los últimos dos años a policías condenados por torturas, así como la «voluntad de diálogo» de los Ejecutivos vasco y central. |