LA DESIGNACIÓN por parte del Consejo Político de UPN de Miguel Sanz como candidato por cuarta vez consecutiva a la presidencia del Gobierno navarro en las elecciones autonómicas del próximo año 2007 ha sido interpretada por la oposición navarra como «una apuesta por el pasado» y «un motivo añadido más para hacer que los regionalistas pasen a la oposición».
El respaldo unánime a la albanesa y la ausencia de la más mínima crítica interna ha llevado también a los partidos que rechazan el estilo de gobierno de la derecha conservadora navarra a concluir «que UPN no tiene o al menos no se fían de las posibilidades de éxito de cualquier otro candidato que no sea Sanz».
Aunque según los estatutos la propuesta de candidatos a las elecciones de primavera de 2007 corresponde a la Comisión de Listas, el Consejo Político ya se ha ocupado de proyectar desde Tudela la imagen de Sanz como lider indiscutible, arropado por las otras cuatro personas de mayor influencia en el partido: Yolanda Barcina (actual alcaldesa de Iruñea), Francisco Iribarren (vicepresidente del Gobierno foral y consejero de Economía), Alberto Catalán (secretario general y consejero de Administración Local) y Rafael Gurrea (al que se ha garantizado un retiro de lujo de la política como presidente del Parlamento Foral).
«Más de lo mismo»
Para el actual secretario general del PSN, la nominación de Sanz «demuestra que UPN prefiere seguir apostando por el pasado y el inmovilismo, en vez de por el futuro y el cambio». Por su parte el portavoz socialista, Fernando Puras, incidió en que «si algo ha quedado claro es que en UPN no hay alternativa a Sanz».
Desde Nafarroa Bai (coalición que sigue trabajando para conformar una candidatura autonómica unitaria en 2007 integrada por Aralar, EA, PNV y Batzarre), Patxi Zabaleta comentó ayer que el hecho de que Sanz vaya a concurrir de nuevo como candidato «debe hacernos multiplicar esfuerzos para desalojar a UPN del Gobierno de Navarra. Estamos ante un hombre que gobierna sólo para unos navarros, no para todos y a veces en contra de algunos. Y éso es lo más grave que le puede pasar a un presidente». Añadió que Navarra está pidiendo a gritos una renovación profunda «en la que el despilfarro y las corruptelas a las que nos ha acostumbrado UPN sean sustituídas por el rigor, la pluralidad y la visión de futuro».
José Miguel Nuin (IU) precisó por su parte que «Sanz es un candidato ya demasiado conocido, quemado, y que no genera absolutamente ninguna ilusión». |