SI USTED no es propietario de un flamante coche nuevo ya puede ir absteniéndose de dar una vuelta por la Puerta del Sol. Madrid reservará su zona centro para coches último modelo, vehículos de reciente matriculación y dueños con el ‘‘pavo’’ subido. Dentro de sólo dos años, el Ayuntamiento limitará el acceso al centro de la ciudad a los vehículos con más de trece años, incluidos los coches particulares, los taxis y los vehículos de reparto. Dos años más tarde, en 2010, ya no podrá acceder ningún automóvil que tenga una antigüedad superior a los seis años. O sea, si usted quiere conducir por el centro de Madrid, tenga en cuenta que su capacidad económica deberá dar para cambiar de "haiga" cada seis añitos.
Eso sí, para que la medida resulte más popular y menos ‘‘clasista’’, lo han denominado «restricción del tráfico a los coches más contaminantes según las normas europeas de emisión». Una medida que además se arropa como Estrategia Local para la Calidad del Aire y fue aprobada ayer por la Junta de Gobierno y dotada con más de 500 millones de euros de presupuesto.
La limitación en el 2008 se producirá en el área comprendida entre los paseos de Recoletos y Prado, las rondas, las calles de Bailén y Ferraz, el paseo del Pintor Rosales, Marqués de Urquijo, Alberto Aguilera y Génova, y se ampliaría más adelante hasta incluir todo el barrio de Argüelles, Chamberí, Retiro y el barrio de Salamanca, e incluso todo el área rodeada por la M-30 en una tercera fase, si no se consigue reducir la contaminación. Es decir, un ‘‘cogollito’’ a salvo de colapsos y tráfico caótico gracias a la circulación exclusiva, léase políticos, futbolistas, famosos y la alta sociedad con coches recién sacados del concesionario. O casi.
Dentro de sólo dos años, la censura automovilística del centro irá contra esas ‘‘reliquias’’ guardadas primorosamente en los garajes o contra esos cacharros que no han podido ser renovados porque nunca terminan de cuadrar las cuentas. Posteriormente, en 2010, el veto será más universal y afectará a muchísimos. Los menos potentados o los menos aficionados al motor, ya pueden ir olvidándose de la Villa y Corte si su coche ha sido fabricado antes de 2004. Y es que si la restricción que entra en vigor en 2008 se pusiera en marcha hoy, diez de cada cien vehículos estarían afectados y con el ‘‘veto’’ a los coches mayores de seis años, un 40% del parque automovilístico resultaría damnificado.
Lo que no prevé este plan, «a menos al día de hoy», es imponer un peaje a la entrada, tal y como hizo Londres. Ruiz Gallardón aclaró que de hacerlo se evitaría el acceso a un millón de vehículos que llega cada día del resto de la Comunidad, de Castilla La Mancha, Castilla y León e incluso desde Extremadura, y cuya presencia, seguimos hablando de "pelas", «genera actividad económica y empleo». A todo esto, el alcalde de Madrid lo denomina, metafóricamente, la ‘‘hoja de ruta’’ con la que el Ayuntamiento quiere «implantar una nueva cultura de la movilidad» que permita reducir las emisiones contaminantes, con el horizonte determinado por la legislación europea para el año 2010.
La concejala de Medio Ambiente dice que se reducirán las emisiones de óxidos de nitrógeno en cerca de 4.000 toneladas, un 13% de las emisiones de hoy. |