Un grupo de 19 guardias civiles del aeropuerto de Málaga han sido detenidos por cobrar pequeñas cantidades de dinero a los viajeros a cambio de agilizar u omitir los trámites aduaneros en materia de control de equipajes o realizar trámites inexistentes a viajeros comunitarios. Los agentes también aceptaban presuntamente pequeñas cantidades de dinero a cambio de no denunciar a pasajeros que llevaban en sus maletas cantidades superiores a lo permitido de alcohol o tabaco.
Los agentes de aduana, pertenecientes a la Sección Fiscal, han sido detenidos entre ayer y el sábado por un presunto delito de cohecho. El departamento de Asuntos Internos estudia ahora cuánto tiempo llevaban los agentes cometiendo estas irregularidades en el aeropuerto.
Se trata de prácticas constitutivas de un delito de cohecho, que no depende de la cuantía del dinero embolsado, aunque es el juez el que finalmente valora la pena en función de la importancia del delito.
Según explicó el delegado del Gobierno, los guardias civiles arrestados «no revisaban el equipaje de ciudadanos no comunitarios, sobre todo chinos».
Por ejemplo, cuando se detectaba que algún pasajero llevaba en sus maletas una cantidad excesiva de cigarrillos, de botellas de alcohol o de otros bienes que están limitados a la hora de entrar a un país, se ofrecían a hacer la vista gorda a cambio de una pequeña cantidad de dinero.
Los agentes, supuestamente, también hacían entender a ciudadanos chinos que llegaban al aeropuerto que tenían que abonar un billete de 50 euros con el fin de no retenerles sus equipajes, según informó el instituto armado en un comunicado.
Billete en mano
Por ello, la comunidad china afincada en la Costa del Sol advertía a sus familiares y amigos que cuando viajasen hasta Málaga llevaran a mano un billete de 50 euros, con el fin de evitar problemas aduaneros.
Esta práctica fue denunciada por algunos de los afectados, por lo que la Dirección General de la Guardia Civil inició una investigación en coordinación con las comandancias de Sevilla y Málaga. El dispositivo estuvo integrado por personal de sus unidades de Información y Policía Judicial, con el apoyo de la Unidad Central Operativa y la Unidad de Asuntos Internos.
Durante los últimos meses se han obtenido «numerosas» evidencias judiciales, registros de las cámaras de seguridad, manifestaciones voluntarias de viajeros y soportes documentales de la Sección Fiscal del Aeropuerto sobre esta actividad delictiva.
La investigación, que comenzó hace unos meses por iniciativa de los servicios internos de la Guardia Civil, permitió determinar que esta práctica era «habitual» de un pequeño grupo de agentes de la sección Fiscal del aeropuerto.
La investigación continúa por el momento abierta. |