Para saber más
Federación de Consumidores de Euskadi: 945-161240.
LUCÍA PIDIÓ un taxi hace más de un mes. Se retrasó en casa y cuando bajo a la calle el vehículo ya se había marchado. Llamó a centralita y le comunicaron la nueva política de Radio Taxi de Gasteiz: cuando un cliente falle, si quiere disponer de nuevo de un servicio tendrá que abonar cinco euros extras, además del coste del viaje, en concepto de reposición por el fallo anterior. Lucía se negó al pago extra. Ayer, Lucía volvió a solicitar un taxi en la capital arabarra. Segundos después recibía una llamada de centralita tan rápida que no le dio tiempo a coger. Se puso en contacto con ellos y la telefonista le comunicó que su número estaba en la "lista negra" de Radio Taxi. O pagaba los cinco euros o se quedaba sin servicio.
Desde hace unos meses, la empresa de Radio Taxi de Gasteiz sanciona a los usuarios que llaman a uno de sus vehículos y finalmente, por una u otra causa, no utilizan el servicio. El cliente, sin saberlo porque la telefonista no se lo comunica, pasa a formar parte de una base de datos y su número queda registrado como pendiente de pago. La empresa exige el previo desembolso de cinco euros como medida para resarcir el anterior fallido servicio. Si el usuario no acepta, Radio Taxi se niega a mandarle un vehículo, a pesar de ser un servicio público de la ciudad. Esta nueva política, de la que nada sabe el Gobierno vasco según las fuentes consultadas por este periódico, ha desatado las alarmas entre las organizaciones de consumidores.
El presidente de la Federación de Consumidores de Euskadi, Ion Ariño, no duda en calificar esta práctica de «totalmente abusiva» y «discriminatoria». El máximo portavoz de esta federación animó a todos los ciudadanos que hayan sufrido estas sanciones a que llamen para denunciarlo y tramiten la correspondiente reclamación. Porque, en primer lugar, la empresa debe advertir al usuario de que su número de teléfono está siendo utilizado con dichos fines, dada la privacidad por la Ley de Protección de Datos a la que tiene derecho. De todos modos, Ariño insiste en que es «discriminatoria» ya que, aunque así fuera, desde un mismo número de teléfono pueden llamar muchas personas que no tienen por qué sufrir medidas sancionadoras ajenas. Además, señalan desde otras organizaciones, se trata de un servicio público que debe dar una respuesta al ciudadano por lo que, a primera vista, no parece muy ajustado con la ley el que se le deniegue el mismo.
Desde el Ayuntamiento de Gasteiz reconocen que Radio Taxi, efectivamente, les comunicó su intención de aplicar estas tarifas sancionadoras. Sin embargo, señalan que, al margen del control de tarifas y licencias, «no entramos en su funcionamiento interno» porque «no tenemos ninguna competencia en sus actividades». Sin embargo, los taxistas sí que están obligados a notificar cualquier variación económica a la Comisión de Precios del Gobierno vasco. Ayer hubo una reunión para aprobar las subidas para este ejercicio -fijadas en un 4,1%- y no hubo ni palabra en el encuentro de sus propuestas de multas. Mientras, Lucía recurrió a su madre que le hizo el favor de pedir el taxi con otro número de teléfono. El suyo sigue vetado. |