Al menos 60 personas murieron ayer y más de cien resultaron heridas en diversos atentados en Irak, el mismo día en el que se difundió un comunicado del ex dictador Sadam Husein instando a los suníes y chiíes a unirse y en el que elogió al máximo líder del chiísmo en el país, el gran ayatolá Ali Sistani. Sadam, que se apoyaba en los suníes durante su gobierno, «pidió que los iraquíes no se dejen caer en los planes de quienes quieren causar un conflicto sectario en Irak».
Los incidentes de violencia sectaria que se repiten en Irak desde el pasado miércoles, jornada en la que se perpetró un atentado contra un templo chií, comenzaron a primera hora de la mañana y continuaron durante todo el día. Cuatro explosiones en la capital, tres de ellas causadas por coches-bomba, mataron al menos a 56 personas e hirieron a 121. Pero el incidente más grave ocurrió cuando un coche-bomba estalló en un mercado de un barrio de mayoría chií del noroeste de Bagdad.
Al menos 25 personas murieron y otras 45 resultaron heridas en este atentado, ocurrido pocos minutos antes de que un proyectil impactase contra una mezquita chií de un barrio próximo sin causar víctimas. Además, cuatro policías iraquíes murieron en una emboscada de un grupo armado en una carretera que conduce de Bagdad a Baquba, al noreste de la capital.
La violencia sectaria en Irak, desatada el pasado miércoles tras el ataque contra un importante santuario chií al norte de Bagdad, ha dejado ya 379 muertos y 458 heridos, según informó ayer el Consejo de Ministros de Irak. Esa cifra incluye las víctimas de la violencia registradas en Bagdad y todas las provincias del país desde el miércoles pasado hasta la tarde de ayer, precisó uno de los portavoces del consejo en un breve comunicado.
Asesinados a sangre fría
Entre los fallecidos se incluyen los 241 cadáveres de personas asesinadas a sangre fría aparecidos en Bagdad y sus alrededores en los últimos días. El Gobierno iraquí levantó el lunes el toque de queda y la prohibición del tráfico rodado, aunque intensificó la presencia de los efectivos del Ejército y de la Policía en la capital y en otras provincias vecinas.
Entretanto, la sesión de ayer contra Sadam y siete de sus colaboradores se celebró con la presencia de los abogados de la defensa, aunque abandonaron la sala del tribunal minutos después del inicio de la nueva sesión del proceso, que continuará hoy. Según fuentes judiciales, los letrados se retiraron después de que el presidente del tribunal rechazara una petición de la defensa para aplazar el juicio. |