LAS INVESTIGACIONES realizadas por la Policía vasca tras la detención en Bilbao del antiguo miembro de los Grapo Israel Torralba Blanco han llevado a descartar que interviniera en el asesinato de la empresaria de Zaragoza Ana Isabel Herreros, ocurrido el 6 de febrero. A Torralba, por el contrario, se le acusa de la muerte de un policía nacional en Madrid y de dos vigilantes jurados en Vigo. También se le considera implicado en cuatro asaltos bancarios y de furgones de seguridad, así como en la colocación de casi una decena de bombas en sedes de instituciones, oficinas de empresas de trabajo temporal y locales del PSOE, según informaron fuentes de la investigación.
El miembro de los Grapo permanece detenido en dependencias de la Ertzaintza, al igual que su novia, y se espera que hoy sea trasladado a Madrid para ser puesto a disposición de la Audiencia Nacional. Aunque el marido de Ana Isabel Herreros, el empresario zaragozano Francisco Collel que resultó herido en el intento de secuestro, identificó a Torralba en las fotografías que le mostró la Policía, este extremo no ha podido confirmarse. El detenido, por su parte, ha negado cualquier implicación en este crimen, aunque ha reconocido otras actividades como miembro del grupo terrorista.
Expulsado hace cuatro años
Las investigaciones de la Ertzaintza confirmarían que Torralba no estuvo en Zaragoza el 6 de febrero y, por tanto, serían otros miembros del Grapo los que intentaron secuestrar a Collel y a su esposa y los que mataron a la mujer al intentar huir, dejando malherido al empresario. El detenido ha reconocido que había sido expulsado de los Grapo hace cuatro años debido a sus problemas con la bebida. Esta actuación disciplinaria de la banda coincide en el tiempo con el trasladado de Israel Torralba a Bilbao, donde se instaló y donde ha trabajado por temporadas como camarero utilizando falsos documentos de identidad. Contra Torralba, de 31 años, natural de Madrid, hay dictadas 16 órdenes judiciales de detención por diversos delitos, entre los que se encuentra el asesinato del policía Francisco Javier Sanz Morales, ocurrido el 17 de noviembre de 2000 en Madrid. En el mes de mayo del mismo año intervino, presuntamente, en un atraco a un furgón blindado en Vigo en el que fueron asesinados los dos vigilantes que custodiaban los fondos. |