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PNV, EA y EB instan a ETA a abandonar la violencia y a abrazar las «vías pacíficas y democráticas»
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Urkullu señala que no puede pretender hacer jugar a la sociedad vasca a la «ruleta rusa» y EA afirma que los vascos le exigen dejar las armas
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C. C. B. Bilbao
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El tripartito del Gobierno vasco condenó ayer de forma unánime los atentados sufridos en Mungia y Mutriku. De este modo, el portavoz del EBB del PNV, Iñigo Urkullu, calificó de «inadmisible» que ETA pretenda «hacer jugar» a la sociedad vasca a «la ruleta rusa» con sus atentados y advirtió del riesgo que tienen estas acciones «de entorpecer y hacer fracasar todas las ansias de paz» a los ciudadanos de Euskadi, lo que calificó de «inadmisible».
Urkullu contrapuso estas actuaciones con las manifestaciones realizadas por ETA, cuando «ha dejado entrever que está dispuesta a entender que esto tiene que basarse en un proceso democrático basado en el diálogo», así como con la declaración de Anoeta, en la que Batasuna destaca la necesidad de «sacar el conflicto de las calles».
Eusko Alkartasuna advirtió a ETA de que, con estos actos violentos, «lo único que logra es poner gravemente en peligro la apertura de un proceso de normalización política en Euskal Herria». En un comunicado, reiteró su apuesta «firme e inequívoca por el respeto a todos los derechos humanos y por el diálogo como únicas vías de resolución del conflicto que azota Euskadi».
La formación abertzale añadió que ETA «debe abandonar inmediatamente la violencia porque sólo a través del respeto a los derechos humanos y de las vías pacíficas y democráticas se podrá resolver el conflicto que vive nuestro país». Añadió que «es responsabilidad y obligación de ETA poner fin de inmediato a la actividad armada, tal y como se lo exige la sociedad vasca», para «hacer posible un proceso de paz y normalización política».
Mikel Arana, portavoz de Presidencia de EB, manifestó por último su «más enérgica» condena por los atentados y advirtió a ETA de que «ni la sociedad vasca ni la izquierda abertzale aceptarán víctimas en nuevas acciones terroristas», por lo que le demandó el cese inmediato de toda expresión de violencia.
Según él, la organización armada «pretende provocar dolor y sufrimiento en la ciudadanía vasca aumentando la frecuencia y la intensidad de sus acciones, poniendo incluso en peligro vidas humanas». |
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