EL SECRETARIO general de CiU y portavoz de este grupo en el Congreso afirmó ayer que su formación no dedicará «ni un minuto más» a esperar la posición de ERC respecto al Estatut y «a requerirle que se sume al acuerdo», e indicó que si los independentistas deciden no apoyar el texto, a su juicio deberían dejar el tripartito catalán «por dignidad política» y «antes de que los socialistas les inviten» a hacerlo.
En su opinión, ERC «no ha sabido o querido» administrar el pacto entre el Gobierno del PSOE y CiU, un acuerdo que «era sensato pensar» que se iba a producir porque los convergentes son «la principal fuerza» en Cataluña y que ha dejado después «foto para todos». «Pero eso no se digirió bien», concluyó Duran, para insistir en que no cabe «seguir pendientes» de lo que hagan los republicanos. «¿Quién es ERC para darme a mí lecciones, qué complejo debo sentir yo ante ERC?», preguntó. «Es un error que el debate político dependa», -insistió- «del radicalismo coyuntural» del partido que lidera Josep Lluís Carod Rovira.
Adelantos electorales
El dirigente catalán se mostró favorable a un adelanto electoral porque a su juicio Cataluña lo necesita. «Cuanto antes, mejor», manifestó, para explicar que «hay un gobierno que no gobierna» por los desacuerdos entre los socios en asuntos estratégicos, dijo, como la construcción del cuarto cinturón de Barcelona o la conexión eléctrica de la Comunidad. Josep Antoni Duran Lleida expuso en este punto que el PSC y CiU tienen que entenderse porque coinciden en buena parte de estos planteamientos sobre infraestructuras y proyectos clave. Si no se entienden, hay asuntos «que no se aprobarán jamás», sentenció el portavoz en el Congreso. Esta colaboración no exige que formen Gobierno juntos, porque sólo después de unas elecciones se podrá barajar esta posibilidad, aclaró.
El dirigente nacionalista dio por aprobada la reforma estatutaria y aseguró que en ese momento deberá producirse una «reflexión» de ambas partes, catalana y española, sobre la brecha que se ha producido entre las dos sociedades. Aunque Duran Lleida dijo que la culpa ha podido ser de todos, denunció especialmente la posición política que ha adoptado el Partido Popular y la confrontación creciente en todos los terrenos. Aseguró que «mientras tanto» se van perdiendo oportunidades y «energías» y el Gobierno no proyecta políticas a medio plazo. La tensión, para Duran Lleida, demuestra una inmadurez democrática que el país no tuvo ni en la Transición, «que hay que resucitar», y que no se reducirá hasta que no se celebren las próximas elecciones. |