LOS GRUPOS parlamentarios rechazaron ayer una moción del PP que instaba al Gobierno español a guiar su política antiterrorista por el principio de la derrota de ETA, con vencedores y vencidos, y que presentó como una demanda de las víctimas. Los ‘‘populares’’ rechazaron previamente sendas enmiendas de PSOE e Izquierda Verde, lo que llevó a éstos a votar en contra, al igual que el resto de grupos, acusando todos al PP de querer hacer política a costa de las víctimas.
Los socialistas habían intentado un acuerdo sobre la moción del PP presentando una enmienda en la que, en lugar de pedir al Gobierno que adaptase las conclusiones del ‘‘Manifiesto de Valencia’’, se le solicitaba que las continuase desarrollando. Asimismo, recogía la exigencia de unidad entre las fuerzas políticas y el reconocimiento del liderazgo del Gobierno en los criterios de actuación. Pero los socialistas buscaban dar un paso más para comprometer al PP en la política antiterrorista y añadieron un segundo punto condenando los últimos atentados de ETA y reiterando que el terrorismo «no obtendrá jamás ningún precio político». Igualmente, y en línea con lo establecido en el Pacto Antiterrorista, la enmienda recalcaba que «corresponde al Gobierno dirigir la política antiterrorista» e insistía «en la unidad de todas las fuerzas democráticas» para no utilizarla «en la legítima confrontación política». El Grupo Popular tampoco aceptó la enmienda de Izquierda Verde según la cual las asociaciones de víctimas debían «reconocer la legitimidad y autoridad democrática del Gobierno y las instituciones para dirigir la política encaminada a acabar con el terrorismo». Para que estas enmiendas hubieran sido sometidas a votación tendrían que haber contado con el visto bueno del PP, que era el grupo parlamentario autor de la moción original, pero como no fue así, se votó el texto original de los ‘‘populares’’,
La diputada ‘‘popular’’ María Eugenia Martín afirmó que el manifiesto aprobado por las víctimas «se traduce en las demandas» que la presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo (FVT), Maite Pagazaurtundua, ha hecho al Ejecutivo. Se trata de diez principios, que hablan de la derrota del terrorismo, el rechazo de los terroristas como interlocutores, la exigencia de que haya vencedores y vencidos y el rechazo «de cualquier tentación de impunidad social, política o judicial». Para el PP, ese decálogo ha de guiar la política del Gobierno, a cuyo presidente acusó de no darse «por enterado de la gran manifestación» en rechazo de la negociación con ETA del sábado en Madrid. Martín lamentó que ETA sigue atentando «mientras se jacta de haber conseguido una crisis en el Estado» y haber motivado «cambios en algunas posturas políticas».
La diputada socialista Arantza Mendizabal recordó que el PP, cuando estaba en el Gobierno, mantuvo contactos con ETA, acercó a sus presos a Euskadi, y aceptaba que no habría ni vencedores ni vencidos. Tras rechazar los ‘‘diez mandamientos’’ que proponían los ‘‘populares’’, Mendizabal les conminó: «vuelvan a la unidad de los demócratas, se van a quedar solos».
El coordinador general de IU calificó la iniciativa ‘‘popular’’ de «medieval» pues «pretende negar la legitimidad democrática de la dirección política del Gobierno oponiéndola a la incontestable legitimidad moral de las víctimas» y dijo percibir en ella el «rencor» del PP por haber perdido las elecciones en 2004 y un «intento de desgaste» al Ejecutivo «por cualquier cosa». |