La incomprensión y la falta de aceptación que todavía suscita la utilización del euskera, el gallego y el catalán en las sesiones plenarias de la Eurocámara es objeto desde ayer de una campaña europea que trata de reconducir la situación. Avalada por diversos eurodiputados como Ignasi Guardans (CiU), Bernat Joan (ErC), Josu Ortuondo (EAJ-PNV) y Raúl Romeva (ICV), la iniciativa impulsada desde un diario electrónico (www.eurotribune.net) consistirá en el envío de cartas a los miembros de la Mesa del Parlamento Europeo, que son quienes tienen la última palabra sobre el régimen lingüístico de esta institución .
El origen de la campaña se encuentra en la decisión que tomó la mesa -formada por el presidente y los catorce vicepresidentes- a mediados de marzo de este año de devolver a las autoridades españolas la petición de admitir el uso de euskera, gallego y catalán en esta institución. La propuesta del Gobierno socialista se basaba en varias demandas: la posibilidad de que los eurodiputados intervinieran en estas tres lenguas en las sesiones plenarias y comisiones de trabajo, la traducción de la legislación más importante, y que los ciudadanos pudieran utilizarlas para dirigirse a los servicios de la cámara.
Pese a que otras instituciones y órganos europeos como el Consejo, el Comité de las Regiones o la Comisión ya dieron su visto bueno hace meses, la mesa de la Eurocámara se ha resistido desde el principio. Tras los encontronazos del presidente Josep Borrell y el vicepresidente ecologista francés Gerard Onesta con el resto de colegas, la respuesta fue devolver la petición para dividirla en dos: una sobre el uso en plenos y comisiones, que suscita un gran rechazo entre los representantes de países del este, y otra sobre contactos con los ciudadanos, que podría ser aceptada.
Se trata otra vez el día 26
La cuestión volverá a ser discutida por la Mesa de la Eurocámara el próximo 26 de abril, donde previsiblemente se abordarán las fórmulas para comunicarse con los ciudadanos. No está previsto, sin embargo, que se trate la utilización de las tres lenguas por los eurodiputados. En cualquier caso, la campaña puesta en marcha ayer pretende concienciar a los diferentes miembros de la mesa a mostrar una mayor sensibilidad hacia el euskera, gallego y catalán.
«Me resulta incomprensible que mi lengua, y el resto de idiomas co-oficiales, no puedan ser aún escuchados en las sesiones del Parlamento Europeo, una de las instituciones mundiales más respetuosas hacia el multilingüismo», explica la misiva. «Sin querer interferir en vuestra tarea habitual, querría pediros cordialmente más sensibilidad hacia nuestra lengua y que en las próximas reuniones se acepten las lenguas cooficiales sin ningún tipo de problema», concluye la carta que se hará llegar a los eurodiputados. |