Según se desprende de los tres últimos informes elaborados por el Centro Nacional de Epidemiología sobre la Situación de las Enfermedades de Declaración obligatoria, Cantabria y Euskadi son, en ese orden, las dos Comunidades Autónomas con mayor tasa de casos notificados de meningitis por cada 100.000 habitantes. Y lo son con índices muy por encima de la media del resto del Estado y a cierta distancia de las comunidades que les suceden en este ranking médico.
A lo largo de 2004 -último estudio realizado- en el Estado se contabilizaron un total de 881 casos de enfermedades meningocócicas, de los que 109 se registraron en Euskadi y 32 en Cantabria. Lo importante de estas dos cifras es su presencia en relación a la densidad de población. No en vano, Cantabria arroja una tasa de meningitis de 6,09 casos por cada 100.000 habitantes y Euskadi, de 5,43, mientras la media estatal se sitúa en 2,2. Pero es que, además, las siguientes dos comunidades del ranking se sitúan a bastante distancia de Euskadi y Cantabria. Son La Rioja, con 11 casos y una tasa de 4,29, y Galicia, donde se produjeron 89 casos, con una tasa del 3,30.
El bienio 2002-2003 devuelve unos resultados muy similares con Cantabria y Euskadi encabezando un rankig de casos de meningitis que año a año tiende a remitir. Según el doctor Enrique Bernaola, coordinador del Comité Asesor de Vacunas (CAV) de la Asociación Española de Pediatría (AEP) y miembro de la Unidad de Enfermedades Infecciosas Pediátricas del Hospital Virgen del Camino de Iruñea y Luis Sierrasesúmaga, jefe del Servicio de Pediatría de la Clínica Universitaria de Navarra, se ha constatado, «junto al descenso en las tasas de meningitis, una disminución de un 69,2% en los casos de enfermedad neumocócica invasora en niños menores de cinco años».
Por otra parte, el director de la Unidad de Microbiología del Hospital de Basurto y Catedrático de la Universidad Pública Vasca Ramón Cisterna arroja un poco de luz sobre la persistente presencia de meningitis tanto en Cantabria como en Euskadi. A juicio de Cisterna, la explicación a esta situación está en que «quizás habría que relacionar esa tendencia con la estacionalidad y con el tiempo, ya que tanto en Cantabria como en Euskadi se dan unas condiciones muy favorables en cuanto a temperatura y humedad para la transmisión del meningococo». En este sentido, descartó el factor personal como condicionante para padecer esta enfermedad y manifestó que «no se podría hablar de una propensión individual de cántabros y vascos, y sí de factores ambientales como condicionante de esa tasa».
Los datos son concluyentes al respecto. En 2003 Cantabria y Euskadi registraron 30 y 109 casos respectivamente y el global de casos del Estado ascendió a 1.067 pacientes de enfermedades meningocócicas. Las tasas de meningitis fueron de 5,71 de Cantabria y 5,41 de Euskadi. Seguidamente se situaron La Rioja (8 casos), con una tasa de 3,99 y Galicia con 3,23 y sus 87, dos menos que durante el año 2004. La radiografía de la situación del estudio realizado por el Centro Nacional de Epidemiología en el año 2002 abunda en lo anteriormente expuesto. Junto con los datos provisionales registrados en 2005, dibuja una realidad médica ineludible que afecta a estas dos comunidades. «Cantabria y Euskadi son las comunidades con mayor incidencia este tipo de infecciones meníngeas», manifestó el doctor Cisterna.
A pesar de ello tanto la meningitis, las distintas causas que la originan, los síntomas y los modos de contagio son aspectos ampliamente estudiados por la comunidad médica vasca y práctica habitual en las urgencias hospitalarias y extrahospitalarias de nuestra comunidad.
La meningitis hace referencia « a la inflamación de la envoltura del cerebro, las meninges. Es un proceso inflamatorio inducido en su mayoría por distintos tipos de organismos». Existen distintas clases de meningitis, las que mayor alarma causan son «las meningitis agudas, que normalmente están producidas por virus y por bacterias». Entre las bacterias que provocan las meningitis bacterianas hay dos grandes protagonistas. «Por un lado el meningococo, sobre todo en la edad temprana, y por otra el neumococo».
Ante un caso de meningitis en niños, las primeras horas son «fundamentales», dijo Cisterna, y «el 95% de los niños se cura». Sin embargo,en la práctica su diagnóstico prematuro no suele darse con facilidad, ya que muchos de los progenitores «suelen confundir los síntomas iniciales de la meningitis con un cuadro clínico que asocian a un catarro o un inicio de gripe». Un dato, la mortalidad por meningitis es de 2,06 por cada 100.000 habitantes. |