El asesinato de Denis Donaldson, ex miembro del Sinn Féin y espía de los servicios secretos británicos, es un intento deliberado de dañar el proceso de paz en el Ulster, según afirmó ayer el ‘‘número dos’’ de ese partido, Martin McGuinness. «De momento, no tenemos ni idea o noción sobre quién es el responsable», indicó McGuinness, al tiempo que volvió a negar cualquier implicación del Ejército Republicano Irlandés.
El dirigente republicano lamentó que sólo el mayoritario Partido Democrático Unionista (DUP), que lidera el reverendo Ian Paisley, haya acusado al IRA del citado crimen por, según él, «puro oportunismo político». «La mayoría de la gente se ha parado a pensar lógicamente y dice: es muy improbable que el IRA haya tomado importantes decisiones y después haga algo tan estúpido como atacar a Donaldson», arguyó McGuinness en referencia al anuncio del fin de la ‘‘lucha armada’’ efectuado por la organización armada el pasado mes de julio.
El dirigente del Sinn Féin también admitió que su partido sabía que la vida de su ex correligionario estaba en peligro después de que éste revelase el pasado diciembre su verdadera identidad. Los republicanos han mantenido que Donaldson se descubrió por iniciativa propia porque sabía que los servicios secretos estaban a punto de traicionarlo con el propósito de desestabilizar el proceso de paz.
Mensaje de tranquilidad
Los Gobiernos de Londres y Dublín subrayaron ayer, por su parte, su deseo de seguir cooperando en la búsqueda de la paz en Irlanda del Norte. El primer ministro británico, Tony Blair, y su par irlandés, Bertie Ahern, confirmaron la celebración de la reunión prevista para hoy sobre los posibles progresos. El encuentro se celebrará en la ciudad irlandesa de Armagh.
Portavoces de los dos ejecutivos señalaron que británicos e irlandeses esperan que el asesinato de Donaldson no frene los esfuerzos por llevar adelante el proceso de paz en el Ulster. En Londres, el primer ministro Tony Blair expresó la suposición de que los responsables del asesinato pretenden perturbar el proceso de paz. «Irlanda del Norte ha cambiado mucho para bien en las últimas décadas. No debemos arriesgar lo que hemos conseguido», advirtió el ‘‘premier’’ británico.
Según Blair, la proximidad temporal entre el citado crimen y la reunión de ambos mandatarios «parece sugerir que quien quiera que sea el responsable, quiere dañar el proceso de paz». «A veces, estos casos son perpetrados por gente en desacuerdo con su liderazgo», indicó el primer ministro británico en referencia directa a la posibilidad de que los culpables sean miembros del Ejército Republicano Irlandés descontentos con la estrategia de paz del Sinn Féin.
Por su parte, el primer ministro irlandés, Bertie Ahern, aseguró ayer que la Policía nacional (la Garda) advirtió al ex miembro del Sinn Féin y espía de los servicios secretos británicos, Denis Donaldson, de que su vida estaba en peligro. Ahern efectuó esas declaraciones ante el Parlamento irlandés. Según explicó el primer ministro irlandés, la Garda contactó con el ex espía nada mas conocer su nuevo paradero el pasado mes de enero, pero precisó que en ningún momento el fallecido solicitó protección policial.
«La Garda le visitó y advirtió de que, dadas sus circunstancias, su vida podía correr peligro. También le dieron consejos sobre seguridad personal y se le ofreció el número de teléfono de la comisaría de Glenties», indicó. «Si permitiésemos el fracaso del proceso de paz, estaríamos cediendo ante la violencia, en este caso, ante un crimen repugnante que, quizás, ha sido cometido para dificultar deliberadamente el progreso político», aseguró Hain. |