Cuando un servicio no se puede ofertar al 100% es normal que la tarifa que se cobre no sea la completa. Ésta es también una medida que se aplica en el Guggenheim, pero el Partido Popular decidió ayer llevarla a votación a Juntas Generales. Para empezar, el tema era un tanto ajeno. Sí, era de cultura, pero pedían que la entrada al museo costara menos los días en que alguna sala estuviera cerrada por cambio de exposición, algo que actualmente se hace así. La tarifa normal es de 10,50 euros, cuando se trata de una exposición especial sube hasta los 12,50 y en el caso de alguna sala cerrada, la tarifa se reduce a 7,50 euros.
En una proposición no de norma del PP a la Comisión de Cultura y Euskera, este grupo aseguró que les cobraron «una entrada normal» un día en el que «sólo se podía visitar la primera planta y tres salas del tercer piso». Asimismo, Beatriz Calvo, apoderada del grupo "popular" afirmó que nadie avisó al visitante de que alguna sala estuviera cerrada, por lo que se encontraron, «una vez en el lugar», con que parte de la exposición no se podía ver. «Debería haber carteles a la entrada, y que al sacar el ticket te avisaran de que hay zonas que no se pueden visitar».
Una vez expuesto el motivo de su proposición no de norma, los demás grupos junteros explicaron las tarifas en cada una de las circunstancias que pueden darse en el museo. Ya José Ferrera (EB) dudaba de que estas informaciones fueran fehacientes, y Jon Andoni Atutxa (PNV) enumeró todas y cada una de las cuantías a abonar en cada uno de los casos. Por su parte, Juan Karlos Goienetxea (EA) no entendía por qué algo que el propio Guggenheim había decidido se llevaba a esta Comisión en Juntas Generales y el PSE incurría en el hecho de que «no es del todo cierto que no se avise cuando las salas están cerradas».
A pesar de ello, y cuando todo parecía aclarado, Iñigo Iturrate, presidente de la comisión preguntó a Beatriz Calvo si su grupo deseaba continuar con la votación de la proposición no de norma, cuestión a la que no dudó en responder un rotundo "sí" al mismo tiempo que asentía con la cabeza.
Ante esta circunstancia, la diputada de Cultura y Euskera, Belén Greaves, no tardó en mostrar su disconformidad y enfado: «Me parece terriblemente grave lo que está sucediendo. Tienen que rectificar porque no pueden probar que se les cobrara mal y esto no puede quedar en la nebulosa, poniendo en duda que el museo les cobrara bien o mal. A ustedes se les ha pillado y esto me parece muy grave». A pesar de todo, se procedió a la votación. Todos los grupos votaron en contra, excepto el PP, con dos votos a favor. A favor de algo que ya está vigente. |