Caballerosoy ameno, el diseñador gallego Roberto Verino se distingue por su exquisito saber estar. Ha aterrizado en Bilbao para reinaugurar su tienda de la calle Rodríguez Arias, donde los complementos han tomado fuerza y las prendas se han separado por colores, buscando siempre como «seducir» a sus clientas y clientes.
Reapertura de la tienda. ¿Necesitamos que nos mimen?
La reapertura es como una forma de seducir donde uno encuentra en las pequeñas cosas un poquito de felicidad, que nunca está de más.
Usted es uno de los pocos diseñadores que se atreven con una línea de caballero.
Se están dando cuenta de que ese rigor hacia la mujer, de estar guapa siempre, ahora es una exigencia recíproca. Las mujeres que habéis conseguido hacer de la igualdad un valor, habéis dejado claro que no sólo vosotras tenéis que estar guapas para los hombres, sino que nosotros también tenemos que estar guapos para vosotras. Es una nueva revolución, un proceso ya irreversible en las nuevas generaciones. Nos tenemos que cuidar más.
Quizá se nota un poco...
Hemos pasado de lo convencional, de creer que con cambiar de corbata mudábamos de traje, a saber qué nos sienta bien y atrevernos con la ropa sin que nos cree un problema de...
¿Virilidad?
Claro. Se está superando que vestirse bien no es sólo de gays.
Tendrán que recuperar aquello de darse un baño y acicalarse de vez en cuando.
Darse un baño y acicalarse es muy saludable por la energía positiva que te ofrece: la autoestima que ganas.
En su página web se jacta de vestir a una mujer elegante, natural y, sobre todo, inteligente y muy exigente. A 150 euros la blusa, debería añadir generosa.
Comprándome, lo que hace es una inversión. Utilizo los mismos materiales que las casas de moda más prestigiosas del mundo, vendiendo las prendas a un precio diez veces menor y, cuanto te compras algo que te pones mucho y te hace sentir bien contigo misma, acabas haciendo una inversión, no un gasto. Por eso, más que generosa, es inteligente.
En 1992 le concedieron la Aguja de Oro. ¿Qué premio le queda por recoger?
El que más ilusión me hace es sentirme reconocido todos los días por el consumidor, pero creo que todavía estoy empezando, que me queda mucho por recorrer en la búsqueda de la excelencia, para que me puedan premiar con otros títulos. ¡Me encanta que me premien!
¿Por este motivo ha abierto tantos campos? Bolsos, zapatos, gafas, cerámica, vino...
La diversificación es consecuencia de mi inquietud por poder satisfacer las necesidades del consumidor. Ofrezco un mundo entero, una manera de vivir la vida. ¿El vino?, una pasión por la naturaleza y el compromiso por mi tierra. Pero al final, mi interés es seducir con los cinco sentidos, y seduzco con lo mejor: si son unos zapatos, que sean bellos y funcionales.
Que no hagan daño.
Funcionalidad y estética no están reñidas.
¿Qué mundo ofrece?
El de las pequeñas cosas. La felicidad, más que un paraíso imaginario en la cabeza, como un viaje, es que estemos bien con nosotros mismos.
Y usted, ¿está bien?
Bastante, soy una persona afortunada, porque lo intento y lo persigo.
Ha venido en persona a reinaugurar la tienda de Bilbao. ¿Somos un buen público?
Sin duda, el buen gusto del Norte está reconocido, en especial, el del País Vasco. De hecho, Bilbao es una de las primeras tiendas del Estado que hemos remodelado.
¿Qué se vende más aquí?
La colección de mujer está muy arraigada, llevamos 10 años vendiéndola. El pasado año empezamos con los complementos y la de caballero está siguiendo una evolución muy positiva. En algunas tiendas, las ventas de la colección de hombre y mujer se han equiparado, pero todavía no es el caso de Bilbao.
Algo habrá que hacer...
Nosotros lo proponemos continuamente, pero sois las mujeres las que tenéis mucho que decir: ¡exigidle al hombre que se arregle! |