El alto representante para la política exterior y de seguridad común de la Unión Europea, Javier Solana, aseguró ayer tener «serias dudas» de que el referéndum de independencia de Montenegro sea trasladable al caso de Euskadi o Cataluña, y advirtió de que «cualquier comparación, cualquier revisión sobre esa materia raya» en el ‘‘delirium tremens’’.
«Tengo mis serias dudas de que nunca habrá un referéndum en los sitios de los que he hablado», respondió en relación con Euskadi y Cataluña. Preguntado por si la decisión supone un precedente, Solana replicó que se trata de una vía ya prevista desde 2002 y que está recogida en los acuerdos del Consejo de Europa para posibilitar a las repúblicas separarse de sus vecinos. «La ruptura de Yugoslavia es distinta de otras rupturas que no se pueden comparar. Y Montenegro había pospuesto esa decisión», explicó.
Mientras, la Comisión Europea confirmó ayer que propondrá a los Veinticinco la negociación de un nuevo acuerdo de asociación y estabilización con Montenegro, al margen del que ya discute con Serbia. La Comisión abrió las negociaciones para un Acuerdo de Estabilización y Asociación con Serbia y Montenegro, pero las congeló debido a la falta de cooperación de las autoridades de Belgrado con el Tribunal de La Haya. |