Sanz también se opone a que el Gobierno hable con ETA
Al igual que el PP considera que «ETA sigue avalando la extorsión y la violencia»
Satur Leoz Iruñea
EL PRESIDENTE navarro, Miguel Sanz, coincidió ayer con el secretario general del PP, Ángel Acebes, en el rechazo a que el Gobierno de Rodríguez Zapatero inicie un diálogo con ETA por entender que «no se dan las circunstancias adecuadas ya que la organización terrorista sigue avalando la extorsión y la violencia y no ha renunciado a ninguno de los objetivos que le han servido para justificar su actividad criminal».
Pese a reiterar su «disposición decidida en favor del fin de la violencia» destacó que «los terroristas han dejado muy claro que uno de sus objetivos irrenunciables es Navarra». Censuró en éste sentido que Zapatero «en ningún momento ha trasladado al Gobierno de Navarra ni a la ciudadanía un mensaje claro y contundente de rechazo a tal pretensión».
En consecuencia reclama al Gobierno central respeto, lealtad institucional y claridad. «No vamos a aceptar de ninguna manera que la Comunidad Foral esté en discusión en ninguna mesa que pretenda suplantar a las instituciones y a la voluntad de los navarros -puntualizó- y mucho menos cuando la misma pueda constituirse desde el chantaje terrorista. Debe quedar muy claro: Navarra no es negociable». Finalmente denunció que el presidente español hiciera pública su decisión de trasladar a los partidos el inicio del diálogo con ETA durante un mitin «olvidando que la paz y la libertad es un anhelo de todos los españoles y constituye un objetivo que sólo es posible alcanzar desde la unidad democrática trascendiendo por su importancia a los militantes de una organización política».
Horas más tarde sus socios del CDN se desmarcaron claramente de esos postulados y explicaron que mantienen su confianza en Rodríguez Zapatero «para que acabe con el terrorismo aunque eso sí con una condición: que nunca utilice a Navarra como intercambio para lograr la paz».