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Un momento de la actuación de las Ketchup. Efe |
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TELEVISIÓN
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Eurovisión, un festival casposo, pero lustroso y con casi 5 millones de espectadores
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Aunque a la baja, el certamen logró una cuota de pantalla cercana al 40 %
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J. G. Bilbao
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EL FESTIVAL de Eurovisión, ganado por un grupo de monstruos finlandeses tocando y cantando heavy flácido y con las Ketchup chafadas como un tomate caducado, ha concitado entre los críticos televisivos y analistas en general las más aceradas críticas.
"Casposa" fue una de las definiciones más socorridas, pero los responsables del tema, es decir, los de RTVE, se sacuden dicha caspa sin sonrojarse. Los documentales de La 2 darán prestigio, pero no audiencias. El Festival de Eurovisión quizá sea una reliquia, pero en la noche del sábado barrió el índice de audiencias, con casi cinco millones de espectadores, y logró una cuota de pantalla cercana al 40% en el Estado español.
Con todo, el certamen retransmitido por TVE-1, que gastó casi ocho horas estrujando hasta el paroxismo el invento, cosechó un dato muy similar al del año pasado en número de televidentes, aunque mejoró su cuota en 3.4 puntos.
Es decir, Eurovisión 2006 se ha convertido en el segundo festival menos visto de los últimos seis celebrados, muy lejos de los datos que obtuvo el certamen entre 2002 a 2004, cuando sus representantes llegaban de "Operación Triunfo".
El concurso de Rosa, por ejemplo, logró aglutinar en el certamen de 2002 nada menos que 12.755.000 televidentes y obtuvo una cuota del 80.4%. Como en los tiempos de Massiel. |
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