EL SENADO estadounidense votó ayer a favor de limitar el debate sobre la reforma migratoria, lo que allana el camino para la votación final del proyecto de ley, que puede tener lugar hoy, jueves. Esta decisión contó con el respaldo de 73 senadores y con 25 en contra. Según esta normativa, los empleadores podrían ser sancionados con veinte mil dólares por contratar indocumentados.
El líder de la mayoría republicana en el Senado, Bill Frist, predijo ayer que el proyecto se aprobará en el Senado «no por mayoría absoluta pero sí con un fuerte respaldo» y vaticinó que se alcanzará un compromiso para armonizarlo con el de la Cámara de Representantes. Este optimismo contrastaba con las declaraciones del también republicano y presidente de la Cámara Baja (o de Representantes) Dennis Hastert, que insistió en que «los republicanos se opondrán a cualquier proyecto que incluya un amplio programa de legalización de los indocumentados como es el del Senado».
«El problema es demasiado grande, con millones de personas cruzando la frontera y miles muriendo al cruzarla», dijo el senador Frist. «Como órgano de gobierno no podemos simplemente mirar hacia otra parte y decir que no vamos a hacer nada al respecto», insistió.
Por otra parte, el Senado aprobó el martes una enmienda para aumentar las multas a los empresarios que contraten a indocumentados, buscando desincentivar la contratación de millones de "ilegales" en EE.UU., según los observadores. Así, los que violen esta ley de forma reiterada podrían ser sentenciados a penas de prisión de hasta tres años.
Según esta normativa, las empresas tendrán que aportar la información sobre los nuevos trabajadores tres días después de contratar a los empleados. El Departamento de Seguridad Nacional se encargará de comprobar si el empleado en cuestión es o no un residente legal. |