Un gran incendio, que produjo una enorme nube humo negro sobre el aeropuerto Ataturk de Estambul, causó la alarma ayer en Turquía, donde se temió una tragedia en la terminal aeroportuaria, pero finalmente se saldó sin víctimas mortales aunque destruyó totalmente dos galerías de almacenamiento de carga aérea y tres personas sufrieron intoxicación por humo, según fuentes oficiales.
Al parecer, el fuego se desató en los almacenes para mercancías de las empresas Havas y MNG, donde trabajaban entre 200 y 250 personas, que, según los primeros informes, abandonaron el lugar a tiempo. Asimismo, edificios cercanos y un hotel del propio aeropuerto tuvieron que ser evacuados con escenas dantescas en las que numerosas personas huían víctimas del pánico.
Las empresas aéreas interrumpieron momentáneamente el despacho de cargas, pero el movimiento de pasajeros continuó con apenas unos minutos de retraso.
Los bomberos recibieron la información de que se había declarado un incendio en el edificio de la empresa de transportes de carga Havas, pero éste se propagó rápidamente al almacén de la firma MNG e incluso se llegó a temer que los fuertes vientos que soplaban sobre Estambul empujaran al fuego hacia una terminal de pasajeros.
Sin embargo, el trabajo de las unidades de bomberos y emergencias lograron impedir la propagación de las llamas y dos horas y media después del inicio del fuego lograron controlar las llamas, aunque necesitaron el apoyo de un avión hidrante.
Un grupo denominado "Halcones de liberación del Kurdistán", que se cree vinculado al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), se atribuyó ayer la autoría del incendio, según la agencia de noticias pro-kurda Firat. La agencia aseguró haber recibido un comunicado por correo electrónico de ese grupo en el que afirma que el incendio en la terminal fue provocado por una acción de sabotaje de su autoría. |