El pleno del Ayuntamiento de Santurtzi dejó ayer sobre la mesa la aprobación del controvertido convenio urbanístico que prevé levantar cuatro edificaciones en el parque de La Sardinera, sobre el inacabado edificio Fábregas, tras las quejas vertidas por los partidos de la oposición.
«Este punto queda sobre la mesa. Siguiente cuestión», se limitó a decir el alcalde Javier Cruz después de escuchar las críticas de PNV, EA y EB y de que el portavoz del partido jeltzale, Ricardo Ituarte, desvelara que existe un acta municipal del 13 de junio de 1952 y una nota del Registro de la Propiedad actual que recogen la prohibición de levantar edificación alguna sobre el parque en cualquier momento.
Ituarte señaló que «la postura defendida por el PNV era la que ha sido defendida históricamente por el Ayuntamiento de Santurtzi. Pero, aún más importante, era una cuestión que el propio Registro de la Propiedad aclaraba y prohibía tajantemente».
Fue sólo después, ante los medios de comunicación, cuando el alcalde santurtziarra indicó que el proyecto «está parado hasta que logremos el mayor consenso posible entre los partidos políticos». Con este fin, aseguró que se convocará a la empresa responsable para que «aporte una solución técnica» destinada a evitar los inmuebles que sobresaldrían diez metros del paseo.
La oposición se congratuló, de este modo, de haber logrado que el proyecto quedara aparcado. Así, el portavoz del PNV se mostró satisfecho «por haber conseguido el propósito que hicimos público la semana pasada de no permitir que se construyera sobre el parque». «Seguiremos vigilantes en lo que a esta cuestión se refiere», añadió.
Aitziber Alaguero, de EA, calificó la decisión del pleno de «responsable para el municipio», y Raquel Modubar, de EB, aseguró que «el proyecto es un atentado urbanístico y medioambiental que va contra el sentir del pueblo». El mismo ha provocado una gran inquietud entre los vecinos de la localidad. |