«Me sorprende la energía que hay en el grafismo de Bilbao, en los edificios y en los ciudadanos»
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Dicen de él que es la mano derecha de Philippe Starck, responsable artístico del centro cultural y de ocio La Alhóndiga de Bilbao. El diseñador Thibaut Mathieu acaba de regresar a su país, Francia, tras una breve estancia en la Villa para ver el avance de las obras.
¿Cuál es su trabajo concreto en Bilbao?
Nos encargamos de la imagen corporativa, el logo y la señalética. Creamos el concepto del edificio y nos cercioramos de que sus contenidos tengan relación. La versatilidad es fundamental en este trabajo. Trabajamos en facetas muy diferentes: lo mismo podemos dedicarnos a una faceta "glamourosa" como el mundo de la moda, o a proyectos como éste.
¿Cómo afrontan este reto?
No queremos hacer un centro para una ciudad o una persona en concreto, sino que pensamos en un logo que haga que cualquier persona pueda encontrar su espacio dentro, de forma que un sordo o un ciego estén a gusto. Es importantísimo.
¿Es difícil crear una seña de identidad en una ciudad cada vez más llena de simbología como el Guggenheim, Mariscal, Sheraton...?
Es una responsabilidad fuerte y apasionante a la vez. El reto es conseguir que cuando se presente el resultado de trabajo, todo esté perfecto.
¿Y para cuándo podremos verlo?
La imagen corporativa y la página web estarán listos en otoño. Ahora estamos trabajando sobre dos propuestas que hemos presentado.
¿Cuándo se pusieron a trabajar en esta imagen?
Hace seis meses. En el estudio aceptamos diez proyectos al año y lo hacemos en base al interés profesional que tengan para nosotros.
¿Y por qué han aceptado La Alhóndiga?
Nos movemos en un mundo en el que la confianza en la persona que nos trae la idea a desa-rrollar es fundamental. Aunque el dinero es importante también lo es el resultado final. Somos tres creativos y un contable en el estudio y tenemos un trato directo con el cliente.
¿Es difícil trabajar en una ciudad que ha cambiado tanto y tan rápido?
Me sorprende la energía que hay en el grafismo de Bilbao, en las construcciones, en los ciudadanos...
¿Conocía la ciudad hace diez años?
No, pero me he informado mucho sobre su historia y la de Bizkaia. Vengo cada mes para pasearme. |