MANOLO SAIZ, director del Liberty Seguros-Würth, no sería integrante sino uno de los muchos clientes de la red de dopaje organizado desarticulada el pasado martes en Madrid y Zaragoza. Ésta es una de las primeras conclusiones a la que han llegado los investigadores tras tomar declaración al técnico cántabro, que fue puesto en libertad poco después de las 15.30 horas de ayer, tras haber pasado la noche en las dependencias de la Sede Central de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, en Madrid. Saiz tendrá que permanecer localizable por si el titular del Juzgado Central de Instrucción número 31 de Madrid, Antonio Serrano Arnel, le cita a declarar. El de Torrelavega no respondía ayer a las llamadas telefónicas. «Está destrozado», revelaba un miembro de su equipo. Saiz fue detenido el martes en el marco de la “Operación Puerto”, que investiga una red de dopaje organizado con epicentro en un laboratorio de Madrid. Además de Saiz, fueron detenidas otras cuatro personas que al cierre de esta edición seguían retenidas en la sede de la UCO: el conocido médico canario Eufemiano Fuentes; José Ignacio Labarta, segundo director del Comunidad Valenciana; José Luis Merino, hematólogo y director del laboratorio en el que «centenares» de deportistas de elite adquirirían sustancias prohibidas y se someterían a autotransfusiones (o limpieza de sangre), según fuentes de la investigación; y José Alberto León, un ex profesional del “mountain-bike” vinculado a Eufemiano Fuentes. Labarta también sería un cliente de esta red, pero resulta extraño que el segundo de Belda no fuera ayer puesto en libertad como Saiz. Labarta es el preparador físico de los corredores del Comunidad Valenciana, y está considerado un hombre de confianza de Eufemiano Fuentes. Una persona próxima a la investigación señaló ayer a DEIA que Fuentes y Merino serían los cerebros de la trama, mientras que León sería “la paloma”, término con el que se conoce en el argot ciclista a la persona encargada de transportar los productos dopantes a sus destinatarios.
Según informó la agencia Europa Press, Saiz, Fuentes y Merino fueron detenidos mientras cerraban un trato en una cafetería próxima al laboratorio del tercero. El director cántabro tenía en su poder un maletín con 60.000 euros en metálico (en euros y en francos suizos), mientras que Fuentes y Merino portaban una bolsa con sustancias dopantes, entre ellas anabolizantes. La Cadena Ser, por contra, sostiene que Saiz fue detenido al salir de la cafetería con una bolsa llena de productos dopantes que minutos antes, a su llegada a la cafetería, portaba Eufemiano Fuentes. La investigación trata de determinar si el dinero incautado a Saiz iba a ser destinado al pago de la bolsa en cuestión o, por contra, al pago de transfusiones sanguíneas ya realizadas y que tendrían como destinatarios a los ciclistas del Liberty-Würth que participan en el Giro de Italia. El técnico cántabro tenía previsto trasladarse esa misma tarde a los Pirineos para realizar un “stage” con los corredores que tomarán parte en el próximo Tour de Francia, lo que deja abiertas otras hipótesis. Es sabido que muchos deportistas realizan concentraciones an altura para, una vez finalizadas éstas, extraerse la sangre, ya enriquecida por los rigores de la altitud. Esa sangre será reinyectada cuando la fatiga haga acto de presencia en la competición.
Más de 200 deportistas
La “Operación Puerto”, pese a haber gozado en sus dos primeros días de una enorme repercusión mediática por la implicación de personas tan conocidas como Saiz o Fuentes, amenaza con convertirse en el mayor escándalo de dopaje destapado jamás en el Estado español. Esta operación se puso en marcha ya en febrero, cuando la Guardia Civil «tuvo conocimiento de que un determinado número de personas proporcionaba productos dopantes a deportistas de alto nivel, así como que realizaban el denominado dopaje sanguíneo de deportistas», según informaba ayer en su web el instituto armado. La Guardia Civil siguió la pista, que le condujo al laboratorio de Merino. Durante estos cuatro meses, se estableció un sistema de vigilancia en torno al laboratorio que habría dado como resultado un buen número de grabaciones en las que se recoge la entrada y salida de numerosos deportistas de elite, principalmente ciclistas pero también de otras especialidades, en cifra cercana a los 200. El martes fue registrado el laboratorio que dirige José Luis Merino, así como dos apartamentos vinculados a Eufemiano Fuentes y el domicilio de Merino. Según informó Europa Press, «en uno de los apartamentos de Merino se hallaron un millar de dosis de anabolizantes, esteroides, hormonas del crecimiento y un centenar de las casi 200 bolsas de sangre incautadas. El resto fueron incautadas en los dos pisos de Fuentes, donde eran guardadas en neveras, y donde también se encontraron los instrumentos necesarios para la autotransfusión, tales como criogenizadoras y centrifugadoras. Esos pisos eran dedicados exclusivamente a estas tareas y allí no vivía nadie». La “Operación Puerto” sigue abierta. De hecho, la Guardia Civil ya trabaja en la identificación de los deportistas que frecuentaban el laboratorio. El escándalo puede salpicar a varias de las estrellas más mediáticas del deporte español, incluidos héroes olímpicos. No se descarta que entre los investigados figuren varios deportistas vascos.