José Luis Rodríguez Zapatero, anunció ayer en el Senado que el Ejecutivo está elaborando, en coordinación con la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, un Plan Nacional «donde se van a incorporar nuevas medidas preventivas, de garantía, información y transparencia». El presidente español dudó de la «solvencia» de algunos informes internacionales sobre la tortura en el Estado español y el senador del PNV Joseba Zubia le instó a reconocer que esta práctica existe y le reclamó la apertura de un debate para «ponérselo difícil a los torturadores».
La intervención de Zapatero se produjo en respuesta a una pregunta formulada por el senador del PNV Joseba Zubia sobre las medidas que va a adoptar el Gobierno español para prevenir y erradicar los malos tratos y la tortura y proteger los derechos de las víctimas de estos delitos.
«Para este Gobierno, cualquier práctica de tortura es absolutamente y radicalmente perseguible, intolerable e injustificable en un sistema democrático», dijo Zapatero, quien añadió que «esta es una tarea que exige constancia, en la que siempre se puede avanzar para incorporar nuevos elementos de prevención y garantía». Recordó que la tortura y cualquier trato degradante está tipificado en el Código Penal y explicó que recientemente se ha suscrito un protocolo que incorpora nuevos mecanismos de control de las personas privadas de libertad y crea un comité de prevención de la tortura. Además, señaló que algunos de los informes de instancias internacionales no siempre se les puede considerar «con una solvencia absoluta».
Zubia: Medidas insuficientes
El senador del PNV pidió a Zapatero que reconozca la existencia de casos de torturas y sugirió la apertura de un debate «ante la existencia de este problema». «Hagamos todo lo que esté en nuestras manos», dijo Zubia, para «ponérselo difícil a los torturadores» y «en este viaje no estará sólo, sino que contará con este grupo».
Zubia consideró que con las medidas existentes «no es suficiente» para «erradicar del todo los malos tratos». «Todavía existen casos de tortura», denunció, citando organizaciones como AI. Reconoció que Zapatero tiene «voluntad política», pero dijo que ello no basta. Por ello, le ofreció la colaboración del PNV «para desempolvar algunos informes y estudiar las propuestas o recomendaciones que en ellos se contienen». «El campo es muy amplio -finalizó-. Desde ajustar más el delito de tortura hasta la ratificación del Protocolo Facultativo, pasando por cuestiones como el reconocimiento de la imprescriptibilidad del delito». |