No es un libro más de Historia sobre la Guerra Civil. Ni por su autor, ni por su contenido. Es un libro de testimonios. Sin interpretaciones partidistas. Unos testimonios, exactamente 136, que fueron recogidos por el antropólogo José Miguel de Barandiaran en Iparralde entre los años 1936 y 1940. La Asociación Bidasoa ha editado este libro porque, como dijo ayer Jean Claude Larronde durante su presentación, «pretendemos recuperar no sólo la memoria de los vencidos, sino la dignidad de los fusilados y sus familias».
La idea de recoger las vivencias de los vascos que se iban refugiando en Iparralde surgió de Manuel Intxausti en otoño de 1936. El encargo recayó en Aita Barandiaran, que también se había visto obligado a tomar el camino del exilio. Dicho y hecho. En cuestión de días se puso a la obra y fue recopilando las historias personales que le iban contando quienes conseguían atravesar la muga. La mayor parte fueron de personas anónimas, sin ningún tipo de relevancia política, aunque también incluyó las de personajes como Irujo, Landaburu o Ariztimuño. Logró 136. Así hasta el mes de mayo de 1940. La amenaza de que fueran descubiertos estos documentos por los alemanes, tras tomar Francia, hizo que Barandiaran e Intxausti se vieran obligados a «enterrar» durante cuatro años los testimonios. Finalizada la contienda mundial, fueron «salvados» por el propio Barandiaran, «que pudo retornar a Euskadi peninsular».
Asociación Bidasoa
Los «papeles» de Aita Barandiaran quedaron en el olvido hasta que hace unos años José María de Gamboa, presidente de la Asociación Bidasoa, y Jean Claude Larronde, historiador y abogado, decidieron sacar a la luz todo ese material. Lo han hecho porque consideran que todo lo relacionado con la Guerra Civil española «es un tema de actualidad». Además Larronde dijo que durante la transición democrática, tras la muerte de Franco, «parecía que había un pacto no escrito del olvido». Y con este libro, recordó el historiador de Iparralde, «no se trata de olvidar sino de recuperar la memoria de los vencidos y la dignidad de los fusilados y sus familias».
José María de Gamboa aprovechó la ocasión para recordar que la Asociación Bidasoa tiene como finalidad investigar y recuperar documentación sobre la Guerra Civil y ponerla a disposición del Gobierno vasco. |