EL MINISTRO de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, se mostró ayer convencido de que ante el «cambio de circunstancias» en el proceso de pacificación en Euskadi, en algún momento habrá que hablar de la política penitenciaria, aunque entendió que todavía es pronto: «no creo que haya llegado ese momento».
Rubalcaba daba esta respuesta en el pleno del Senado a una pregunta de José Ramón Urrutia, del Grupo Mixto (EA), sobre la intención del Gobierno español de transferir, antes de finalizar la actual legislatura, las competencias en materia de política penitenciaria.
El ministro de Interior admitió que las «circunstancias han cambiado» en Euskadi y apeló al trabajo conjunto con el Ejecutivo Ibarretxe para que llegue la paz. Al respecto, señaló que «trabajamos junto con el Gobierno vasco para que cambien aún mucho mas», y precisó que «aunque estamos lejos de lograr los objetivos que pretendemos, qué duda cabe de que estamos en el camino correcto».
En este camino -dijo- «en algún momento tendremos que hablar del marco de las prisiones y de la política penitenciaria, pero no creo que sea éste el momento», y precisó que cuando llegue «nos sentaremos a hablar, pero creo que todavía no se dan las circunstancias».
Por su parte, el senador de EA recordó que el traspaso de las competencias en materia de instituciones penitenciarias a la CAV está concretado en el Estatuto de Autonomía de 1979, y señaló que desde entonces han pasado ya veintiséis años «y todavía la competencia no ha sido atendida ni por el PP ni por el PSOE».
Urrutia agradeció al ministro su «amabilidad y la esperanza que trae en la relación con el Gobierno vasco», a la vez que recordó la «insufrible» situación en la que se encuentran las cárceles de Martutene y Langraiz con estructuras «totalmente deterioradas», y destacó la necesidad de «humanizar» la situación de los reclusos ingresados en las mismas. El senador destacó los deseos de su partido de que el camino iniciado «termine bien para todos, también para los presos y la gente que ha sufrido la violencia», y basó su reclamación en las palabras pronunciadas el pasado domingo en Barakaldo por José Luis Rodríguez Zapatero.
Según Urrutia, uno de los pasos obligatorios en el proceso de paz es el «acercamiento de los presos a las cárceles vascas y su posterior excarcelación», y expresó la disposición del Departamento de Interior vasco para avanzar en esta dirección.
Por su parte, Rubalcaba señaló que, aunque una cosa es la transferencia de las prisiones y otra la política penitenciaria, ambas «están relacionadas, y ése ha sido el tema de fondo que hemos discutido este tiempo».
Por último, el ministro adelantó que en la revisión del plan de creación de centros penitenciarios hay una previsión específica para las cárceles vascas, y respecto a la política penitenciaria insistió en que «no ha llegado el momento» de hablar de ello, aunque «qué duda cabe que quizá en algún momento tengamos que hablar» de ello. |