El secretario general del PSE-EE, Patxi López, aseguró ayer que la paz «no es ni soberanía, ni territorialidad, ni autodeterminación», ni «mucho menos un galimatías sobre sujetos y objetos de decisión sobre el ser o no ser de Euskadi».
En una conferencia sobre "Euskadi, una oportunidad para la paz" pronunciada en el Club Siglo XXI, López dijo que la paz «es un objetivo en sí mismo y no un medio para conseguir otros objetivos particulares» y «no tiene nada que ver con reivindicaciones nacionalistas doctrinales».
La paz es libertad, igualdad y democracia, además de compartida, porque «es el momento de todos, del país y de la ciudadanía», dijo López, quien fue presentado por el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla.
Auguró que en Euskadi, en ausencia de violencia, se abrirá un espacio para el diálogo político, para que los partidos «utilicemos la política para resolver nuestros problemas».
Insistió en varias ocasiones en que es el momento de sumar y no de dividir y de no mezclar la paz con reivindicaciones partidistas «ante la mejor oportunidad de toda nuestra historia democrática para acabar con el terrorismo».
Quiso dejar claro que con el anuncio del alto el fuego permanente, ha sido ETA «la que ha tenido que desistir y no el sistema democrático», y que el fin de la violencia terrorista «no es un regalo de ETA, sino una victoria del Estado de Derecho, de la democracia y de la ciudadanía».
Ello implica, continuó López, que «el Estado de Derecho ni está, ni va a estar en subasta» y que no se puede confundir «la paz con la amnesia, ni con el silencio». A su juicio, para afrontar el futuro «nada mejor» que la memoria de las víctimas y se mostró partidario de la propuesta hecha por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de que «formen parte de la definición de nuestro país» y aparezcan en el preámbulo de la Constitución.
En el diálogo político que se abrirá en ausencia de violencia, el líder del PSE consideró que el objetivo debe de ser buscar el acuerdo y el pacto entre diferentes para construir «una Euskadi entre todos y no una Euskadi que se construya unos contra otros».
Subrayó que los socialistas sí aceptaran lo que los vascos «decidamos sobre nuestro futuro» y recordó que «siempre hemos respetado esa decisión» en el pasado, al tiempo que se preguntó si los nacionalistas harán lo mismo y asumirán «lo que ya hemos decidido los vascos en el pasado», como la Constitución o el Estatuto. |