EL PNV apelóayer «a la responsabilidad y al acuerdo» para poder recorrer con éxito la distancia que separa a las formaciones políticas de la constitución del foro multipartito previsto para el otoño. El portavoz de la Ejecutiva nacional, Iñigo Urkullu, destacó, en una comparecencia en Sabin Etxea, que no es el momento de que cada una de las opciones políticas busque condicionar la activación de la mesa «a la asunción previa de sus propios postulados», a no ser que el objetivo «no sea otro que imposibilitar la constitución» del citado foro.
Además, el portavoz jeltzale resaltó que su partido ha planteado siempre la necesidad de que la mesa de diálogo se ponga en marcha en un contexto de «no violencia y no exclusión» y, desde ese punto de vista, exigió «el cese inmediato» de las últimas expresiones violentas que, entre otros, han afectado a once batzokis, «incluso con presencia de encapuchados». El PNV defiende, como ya expresó en su documento de octubre, que «sólo es posible un foro multipartito con carácter resolutivo si todos los ataques de violencia desaparecen». «No se trata de caer en el alarmismo, pero tampoco podemos refugiarnos en decir que [los autores] no obedecen órdenes de ETA», subrayó Urkullu, quien volvió a exigir que el alto el fuego tenga «carácter de irreversibilidad y de universalidad». Añadió que el hecho de que hasta ahora el PNV haya guardado un «silencio prudente» no significa que olvide la experiencia del 98, aunque sigue «confiando» en el compromiso adquirido por Batasuna en Anoeta.
Máxima implicación
Urkullu tomó el pulso al estado del proceso en el que, según dijo, el PNV seguirá «implicado» al máximo. En palabras del dirigente abertzale, «es responsabilidad de ETA que la ausencia de violencia sea irreversible y es responsabilidad de todos que la sociedad vasca vaya percibiendo esta irreversibilidad y afianzando su esperanza e ilusión por ir dando pasos en la normalización de la convivencia».
El PNV defiende que «avanzar en el diálogo multipartito exige que los interlocutores políticos puedan llevar a cabo su función con libertad» y, así, Urkullu calificó de «no comprensible» la citación de dirigentes de Batasuna a la Audiencia Nacional. «La justicia, y esto es un axioma del Derecho, debe llevarse a cabo con respeto a la ley, pero enmarcada en un contexto social», afirmó. Según dijo, «de otra forma podría darse el absurdo de que se abriera un diálogo entre un Gobierno y una organización terrorista al mismo tiempo que dirigentes políticos de Batasuna fueran próximamente encarcelados bajo el razonamiento de representar a una opción política determinada». El PNV cree que «en lugar de cerrarse, los caminos de la política y de la democracia deben abrirse para quien quiera practicarlos».
Urkullu insistió en que el PNV está «firmemente comprometido» con una Euskadi en la que «la paz se asienta y la normalización política avanza». Ahora bien, dejó claro que, aunque su partido «cree en el diálogo político y lo practica con el objetivo de alcanzar acuerdos», la preparación de un foro multipartito «no es tarea para mañana». En todo caso, «es una tarea ya iniciada», prosiguió el portavoz del EBB, «y en nosotros va a primar más la eficacia y la discreción que la escenificación, el enfrentamiento y la alharaca». Por ello, se comprometió a «no incentivar» una dinámica «de discusiones y reproches entre partidos». |