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Fineco
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Sinopsis
Fidelity considera que intentar predecir el mercado para adelantarte a sus movimientos rara vez funciona. Incluso va más allá y considera que estas técnicas lo que consiguen es aumentar el riesgo de la inversión, ya que la rentabilidad de una inversión en renta variable es muy sensible a quedarse fuera del mercado durante los días con mayores rentabilidades.
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Hacía tiempo que no veíamos movimientos tan coordinados en los mercados de renta variable. No deja de ser curioso ver los cincuenta valores del DJ Eurostoxx 50 en rojo, todos cayendo simultáneamente y poco después el movimiento inverso, todos en verde subiendo a coro. Los índices se han movido de esta forma en las últimas sesiones, como un caballo desbocado que cambia de dirección repentinamente y galopa sin rumbo fijo. En un contexto con tanta volatilidad la gestión se complica y el inversor en renta variable se encuentra ante la necesidad de decidir si bajarse del caballo o quedarse montado y agarrarse fuerte a las riendas. Probablemente no esté cómodo en ninguna de las dos posiciones, ya que si se baja estará buscando la ocasión idónea para volver a montarse, lo cual es casi imposible de saber. Por el contrario, si se queda montado estará replanteándose su decisión constantemente, sufriendo con cada "tic" a la baja de los mercados.
Precisamente esta semana se ha publicado un interesante artículo, escrito por la gestora Fidelity Internacional, en el cual se plantean si en una situación de incertidumbre en los mercados de renta variable es adecuado cambiar de estrategia de inversión. La posición del autor es claramente en contra de hacer movimientos en las carteras de inversión antes de que llegue el plazo para el cual se ha decidido invertir. En otras palabras, Fidelity considera que intentar predecir el mercado para adelantarte a sus movimientos, lo que en jerga financiera se conoce como "market timing", rara vez funciona. Incluso va más allá y considera que estas técnicas lo que consiguen es aumentar el riesgo de la inversión, ya que la rentabilidad de una inversión en renta variable es muy sensible a quedarse fuera del mercado durante los días con mayores rentabilidades. En general las caídas bruscas y las recuperaciones más jugosas se producen en pocos días. Además las segundas generalmente vienen después de las primeras, con lo cual el inversor que salga en la caída tiene muchas probabilidades de perderse también la ulterior subida. Con lo cual, sencillamente lo que Fidelity trata de transmitir es que, al intentar predecir los movimientos del mercado, es muy fácil perder las ganancias.
Ciertamente la interpretación de los movimientos de los mercados no es casi nunca fácil, pero estos días la dificultad ha sido añadida. Paradójicamente, las bajadas fuertes en los principales índices de renta variable han coincidido con los días de mayores retrocesos en los precios de las materias primas. En cómputo semanal el DJ Eurostoxx 50 ha cerrado la semana con una subida de un 2,06%, la mayoría de la cual tuvo lugar el viernes, cuando el índice se recuperó un 1,78%. Esto el mismo día que el petróleo repuntaba de nuevo hasta cerca de los 72 dólares. Pero sin duda, los mayores sobresaltos vinieron de la mano de los países emergentes, donde las bolsas bajaron con fuerza hasta el miércoles (el Bovespa brasileño bajó un -5,14% en tres sesiones y el Kospi coreano ha oscilado con caídas y recuperaciones superiores al 2% casi diariamente) al tiempo que sus divisas se depreciaban preocupantemente. Las materias primas sufrieron caídas contundentes el miércoles (el oro un -5,40% y el cobre un-6,34%, entre otros). En los mercados de crédito, los diferenciales de la deuda privada respecto de la deuda pública se han ampliado, como señal de aumento del riesgo. Esto mismo se ha visto reflejado en los índices de volatilidad de la renta variable, que marcaron máximos de dos años tanto en Europa como en Estados Unidos.
En definitiva, la virulencia con que se han movido los mercados en los últimos días ha devuelto los nervios a los inversores, que llevaban casi tres años consecutivos viendo crecer sus inversiones ininterrumpidamente. Este cambio solo no debería llevar a plantearnos un cambio de estrategia de inversión si han cambiado en algo nuestros objetivos de inversión o nuestras circunstancias personales. En cualquier caso, no nos cansaremos de recomendar la búsqueda del asesoramiento profesional y la necesidad de tener siempre claro que una expectativa de rentabilidad elevada sólo puede darse en una inversión sujeta a un riesgo también elevado, como es el caso de la renta variable. |
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