UN JOVEN alemán de 16 años sembró el pánico en el centro de Berlín al apuñalar en plena calle a 28 personas, un suceso hasta ahora inaudito en la ciudad cuando faltan menos de dos semanas para el Mundial de fútbol de Alemania 2006.
Además, una de las víctimas ha asegurado ser portadora del virus del sida, por lo que otros heridos podrían haberse también infectado, según informó ayer la Policía. Por ello, las fuerzas de seguridad instan a las víctimas a someterse a un análisis.
El sangriento incidente se produjo en la noche del viernes, poco antes de la medianoche, cuando cientos de miles de personas poblaban todavía las calles en el distrito gubernamental de la capital alemana tras la inauguración de la nueva estación central de ferrocarril por parte de la canciller Ángela Merkel.
Un castillo de fuegos artificiales acababa de marcar el fin de los actos de apertura del coloso de cristal y acero en las proximidades de la Cancillería federal cuando el presunto agresor, según la policía completamente borracho, comenzó a apuñalar a todo aquel que se le cruzó por delante durante un trayecto de cerca de un kilómetro.
Según testigos oculares, el ataque sembró el pánico entre la multitud. El baño de sangre duró por lo menos diez minutos, hasta que el agresor fue arrestado por la Policía. El joven atacó a las primeras víctimas en la calle posterior del Reichstag, la sede del Parlamento alemán, a unos 500 metros de la nueva estación, y continuó asaltando a los transeúntes hasta la Reinhardtstrasse, un par de calles más allá del punto de partida.
En la mayoría de los casos, el agresor sorprendió a las víctimas por detrás y les propinó puñaladas en la espalda sin que éstas tuvieran posibilidad de defenderse. Según la Policía, algunos de los heridos sufrieron cuchilladas profundas, por lo que tuvieron que ser operados de urgencia. Seis de ellos se encuentran en estado grave, aunque en la mañana de ayer ya nadie corría peligro de muerte.
«Esto es un infierno», fue una de las primeras declaraciones del portavoz de la Policía berlinesa, Bernhard Schodrowski, mientras algunas de las víctimas eran atendidas por médicos en la misma acera. «Algo así no lo hemos tenido hasta ahora».
La Policía no conoce el trasfondo del incidente. El joven detenido procede del distrito de Neukoelln, con una alta tasa de inmigrantes. |