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Varias personas contemplan varios de los objetos expuestos. J. García |
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A la búsqueda y captura de material policial
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El I encuentro de coleccionismo policial reunió una decena de stands con material de coleccionistas de diferentes territorios del estado Placas, parches, pins y todo tipo de objetos relacionados con los Cuerpos de Seguridad se reunieron ayer en el I encuentro de coleccionismo policial de Bilbao, celebrado en la sede de la Policía Municipal, en Garellano, donde los asistentes intercambiaron material procedente de todas partes del mundo.
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Patricia Martínez Bilbao
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Sobre coleccionismo no hay nada escrito y el mundo policial no podía quedar al margen de este entretenido y trabajoso hobby burgués. La sede de la Policía Municipal de Bilbao acogió ayer la celebración del I encuentro de coleccionismo policial de la capital vizcaina, donde se ubicaron una decena de puestos con objetos de todo tipo procedentes de coleccionistas de todo el territorio estatal: Cataluña, Navarra, Alicante o Madrid.
El objetivo de este evento no era otro que el intercambio de lo requisado durante varios años: placas, parches de tela, camisetas y otros materiales del ámbito internacional «Llevo coleccionando desde 1985 escudos de las islas de todo el mundo, además de unidades de soporte aéreo, como helicópteros, pilotos, etc. Más o menos tendré unas 2.000 piezas», explicaba Jesús Cruz, policía retirado de Barcelona. Otros tenían más restringido su campo de actuación: «En los tres años que llevo en esto me he dedicado a las capitales del Estado. En un principio empecé por los pueblos de Bizkaia, pero luego me fui picando», comentaba Ángel García, miembro de la Policía Local de Sestao.
El comenzar y no parar es una constante en la vida de estos coleccionistas, aunque el camino se ha facilitado gracias a Internet. Sin embargo, anualmente se celebran otros encuentros en el Estado y en Europa, Dijon, Amberes o Baden Baden, en Alemania. «Son polideportivos enteros con 150 puestos. Llegas y se te ponen los dientes largos», confesaba Francisco Sánchez, policía municipal de Madrid.
A pesar de la rapidez concedida por la red, la dificultad en la adquisición de algunos objetos los han convertido en el tesoro de cada uno de estos coleccionistas: «Tengo la primera placa de los Mossos d’Esquadra, todavía escrito en castellano cuando cuidaban de la Diputación de Barcelona y una tela del siglo XIX de Salamanca», expresaba Pedro Díaz, policía de Bilbao y organizador de este encuentro. «Los escudos de Japón son mi joya por las restricciones que existen para el intercambio», añadía Cruz. La rareza es otro motivo importante de valor: «Tengo un parche muy curioso de Loiu donde pone Loui. Me hizo gracia la confusión», confesaba García.
Un coleccionismo interesante, pero sólo permitido al sector policial para evitar actos fraudulentos. Años invertidos bien amortizados y un hobby difícil de controlar: «Quiero conseguir las placas de África y Oceanía, casi imposibles de conseguir y sólo accesibles por contactos ingleses debido a la colonización», concluía Sánchez. |
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