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Al parecer fue el huevo
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Iñaki González
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Es una humorada. Lo advierto al principio para que a quien no le apetezca pueda dedicar el tiempo a otra cosa. Como humorada es, al fin y al cabo, que un filósofo y un especialista en genética de la evolución se tomen el debate sobre si fue primero la gallina o el huevo como un asunto personal y se empeñen en darle respuesta desde sus respectivas disciplinas. La conclusión es que la primera gallina llegó de un huevo que, impepinablemente, ya era de gallina aunque lo hubiera puesto otro bicho. A ver si me explico. Dice el genetista que el bicho no pudo nacer otra cosa y mutar luego a gallina porque la genética no funciona así. Debió de ser su embrión el que se desarrolló con ADN de gallina y esto sólo pudo pasar en un huevo. Confirma el filósofo que lo que vale es que del huevo salió una gallina, aunque ese huevo lo pusiera otro animal. Las reflexiones me parecen lógicas, creo, pero personalmente no me liberan de toda la desazón. Porque ahora que sé que una no-gallina puso un huevo del que salió una sí-gallina me pregunto dónde andaría metida la no-gallina, y sobre todo con quién, para acabar así. Y las implicaciones del hecho, que en su tiempo tuvo que ser una verdadera revolución y no sé yo si no minaría incluso la mutua confianza de pareja entre los progenitores del vástago. Ahora, que el argumento es una bendición para los padres cuando tengamos que resolver a nuestros hijos sus dudas científicas. En cualquier momento, el niño llega a casa preguntando lo del eslabón perdido en la cadena de la evolución de los simios a los homínidos inteligentes. ¿Que cómo se explica el salto genético que llevó a los unos a transformarse en los otros? Pues muy sencillo: por huevos, hijo, por huevos. |
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