«Este Gobiernono acaba de desembarazarsede las prácticas legislativasmás viciosas» Josu Erkoreka Portavoz del PNV «Un alto porcentaje de proyectos de ley están vulnerando competencias autonómicas» Begoña Lasagabaster Portavoz de EA «El asunto más polémico será el ‘‘caso Bono’’» Uxue Barkos Portavoz de Nafarroa Bai
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LOS PORTAVOCES que intervendrán en el Debate sobre el estado de la Nación de la próxima semana creen que la discusión sobre el modelo territorial y las reformas de los Estatutos serán ‘‘temas estrella’’ de esta cita, y vaticinan que será imposible evitar que se aborde el alto el fuego de ETA.
Josu Erkoreka, portavoz del PNV en el Congreso, cree que pese al interés del Gobierno español en excluir este asunto del debate sobre política general «es imposible eludir totalmente un asunto que constituye, sin duda, uno de los principales puntos de la agenda política». Cree que la organización del Estado es el otro gran asunto que saldrá a la palestra en el debate, donde el PNV admitirá aspectos positivos de la gestión del Ejecutivo socialista, como las inversiones en la CAV, si bien también hará notar y pedirá explicaciones por otras cuestiones negativas.
Respecto al punto más débil de la gestión del actual Gobierno, considera que «no acaba de desembarazarse de las prácticas legislativas más viciosas de los Ejecutivos anteriores. Sigue dictando normas básicas con rango reglamentario, sigue recurriendo masivamente a los títulos horizontales y sigue resistiéndose a corregir leyes declaradas inconstitucionales por el TC».
Ideas clave de EA
La diputada de Eusko Alkartasuna, Begoña Lasagabaster, no cree que el alto el fuego quede fuera del debate, pero ella no tiene previsto hablar de este asunto, aunque sí defenderá ante Zapatero, dos ideas clave de su ‘‘ideario político’’. «El Gobierno en su comunicación a la Cámara Baja no ha hecho referencia al alto el fuego y voy a intentar respetar las reglas del juego», declaró a Europa Press Lasagabaster, quien señaló que sólo sacará este tema en su discurso si finalmente se convierte en el ‘‘leit motiv’’ del debate. Eso sí, aclaró que asuntos como el derecho a decidir de Euskadi o el acercamiento de presos no entran sólo en el capítulo relativo a la pacificación, sino que son una «seña de identidad» de EA y que, por lo tanto, no pueden quedar fuera. Asimismo, Lasagabaster adelantó que demandará a Zapatero un «respeto» a la estructura competencial porque hay «un alto porcentaje de proyectos de ley que están vulnerando competencias autonómicas», entre ellos la Ley de Dependencia. En su opinión, hay «distancia» entre el discurso que hace el Ejecutivo y su aplicación práctica.
Además, criticará que el Gobierno, que ya tuvo una «actuación nefasta» ante el Nuevo Estatuto Político vasco, tampoco haya sido capaz de abordar el Estatuto catalán «de una manera real, abierta y sin ambages». También censurará el «retraso» en relación con la «recuperación de la Memoria Histórica» o la falta de «medidas sociales reales». En el plano sectorial, confirmó que hará especial hincapié en la Justicia por considerar que, en pleno ecuador de la legislatura, sólo se han realizado reformas técnicas. «Hace falta un impulso político en materia de Justicia acorde al mundo actual y a los derechos y libertades», concluyó.
Nafarroa Bai
Por su parte, la portavoz de Nafarroa Bai en el Congreso, Uxue Barkos, afirma que no evitará abordar el incipiente proceso de paz durante el debate, un asunto que considera el «punto fuerte» de la gestión de Zapatero. «Creo que más allá de la cuestión de política antiterrorista -que esa sí competerá al Pleno que se destine de manera específica a ello- el proceso de pacificación está encima de la mesa como uno de los ejes del panorama político, así que será difícil que se eluda en el debate. Nosotros desde luego no lo eludiremos», asegura.
Barkos, quien afronta su segundo debate sobre política general desde que llegó a su escaño, considera, en declaraciones a Efe, que el asunto más polémico y que generará más discusión el próximo martes será «sin duda» el llamado ‘‘caso Bono’’ y las recientes reformas estatutarias. A la pregunta de cuál es el punto más débil de la gestión del Ejecutivo responde que «su política energética y su falta de implicación con las propuestas de recuperación de la Memoria Histórica». |