DENTRO DE UN AÑO -probablemente el 27 de mayo de 2007- se celebrarán elecciones municipales y autonómicas. De las primeras saldrán los alcaldes de más de ocho mil localidades y de las segundas, los presidentes de trece Comunidades (todas menos la CAV, Catalunya, Galicia y Andalucía) y de las dos ciudades autónomas. Pero la trascendencia de estos comicios va más allá, ya que está asumido que marcan tendencia para las elecciones generales, cita prevista para marzo de 2008. Hace tres años, el PSOE cosechó 8.039.971 sufragios municipales, sólo 167.097 más que el PP. Ahora los socialistas confían en aumentar sus votos urbanos, en mantener las Comunidades que gobiernan y en lograr alguna nueva para consolidarse como primer partido. En los próximos meses todas las formaciones deben elaborar el programa electoral y elegir a sus candidatos, tareas que ya han iniciado y en algunos casos casi acabado.
Como paso previo ya han renovado el Pacto Antitransfuguismo, suscrito por todas las fuerzas políticas y parlamentarias del Estado para evitar que los tránsfugas puedan ser incluidos en las listas y para intentar impedir la corrupción y la especulación urbanística. Además, el Gobierno socialista está negociando con la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) la extensión del régimen de incompatibilidades de la Administración General del Estado a los Ayuntamientos, aunque probablemente se limitará a las localidades de más de setenta y cinco mil habitantes. Finalmente, para aumentar el control sobre los mandatarios municipales, se está ultimando la reforma de la Ley de Bases de Régimen Local de 1985, que por primera vez definirá y reconocerá el marco competencial de los Ayuntamientos y también delimitará la función de las Diputaciones. Además, regulará la celebración de consultas populares, para las que será necesaria la autorización de la mayoría del pleno municipal y del Ejecutivo autonómico. Las elecciones que se celebrarán el próximo año también serán la plataforma de lanzamiento de una coalición de partidos de extrema derecha (Democracia Nacional, La Falange y Alternativa Española), aunque no presentará candidaturas porque su objetivo es conseguir representación parlamentaria en las generales de 2008.
En la Comunidad Autonóma del País Vasco las elecciones serán municipales y forales, con la principal incógnita de la presencia de Batasuna, como en Navarra, donde también habrá comicios autonómicos. Este territorio es uno de los que más interrogantes presenta, ya que los dos grandes partidos ni siquiera han confirmado quiénes serán sus candidatos. Además, será la primera ocasión en que Nafarroa Bai concurra a unas elecciones autonómicas. |